"Sánchez seguirá en el poder con los que quieren romper España"

Javier M. Faya (SPC)
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La línea roja. Como buen diplomático, el toledano, de 79 años, defiende el diálogo entre los partidos casi por encima de cualquier cosa, pero afirma que las negociaciones del PSOE con ERC tienen un límite infranqueable: la destrucción de España

"Sánchez seguirá en el poder con los que quieren romper España" - Foto: Asís G. Suerte

Con pajarita y sin tapujos. Así se podría definir a Inocencio Arias, representante permanente de España ante la ONU, escritor, tertuliano... Es el título de su último libro, de Plaza & Janés, que repasa la actualidad con mala leche: Trump, Sánchez, Vox... «Al que me explique por qué Vox es un partido rotundamente fascista, que huele fatal, mientras que Podemos es claramente democrático y huele genial le daré un premio».
¿Habemus papam
Tenemos Papa seguro. Creo que bien avanzado diciembre. Nada detendrá a Sánchez. Le firmará varias letras a los separatistas. Firmas que inevitablemente serán un nuevo paso para la ruptura de España.
¿Podría explicarme usted cómo un partido que aspira a gobernar un país puede pactar con otro que quiere destruirlo y otro que cree que hay que someterlo a consulta?
La respuesta es una palabra: Sánchez. A muchos dirigentes del PSOE les repugnaría hacerlo. A él, no. Lo curioso, lo dramático para España, es que para bastantes militantes de su partido cualquier solución es preferible a pactar con la derecha.
Usted ha sido diplomático y muy diplomático... ¿La palabra diálogo es un valor seguro? A Iglesias le ha venido bien en campañas y debates, y ahora que el PSOE negocia con ERC ni le cuento. 
El diálogo es hermoso siempre que no lo uses para discutir algo sobre lo que no puedes discutir: la destrucción de España.
El pasado martes se produjo la constitución de las Cortes de la XIV Legislatura. ¿Sintió vergüenza ajena con los acatamientos?
A ratos.
¡Dice en su libro que Pedro Sánchez es el presidente con menos escrúpulos de los últimos 90 años!
Dijo que pactar con Podemos le desvelaba y 15 días más tarde se mete en la cama con ellos. Pregona que en Alemania son honrados porque un ministro que plagia dimite. A él lo cazan con el plagio y la pobretona tesis, ¿ hecha por quién?, y se queda tan pancho. Logra echar a Rajoy en una alianza sacrílega acusándolo de corrupto con una base torticera y mira para otra parte cuando salta la condena de los ERE como si este monumental escándalo de corrupción, esta vez de bases muy sólidas, fuera la obra de los personajes de El Padrino o de El irlandés, y no del PSOE. Por último, va a conservar el poder aliándose con los que intentan romper España mañana y se ciscan en la Constitución y en lo que dice el Supremo. ¿Cabe mayor cinismo y menos escrúpulos?
Borrell dijo hace unos días, que un acercamiento del PP, mostrando su disposición para abstenerse, haría que los socialistas tuvieran una posición de fuerza en sus negociaciones con Esquerra... ¿Quiere esto decir que lo que cuenta es el postureo, que la política es solo un juego de cartas, de tahúres maestros de las fotos y de los golpes de efecto? 
Borrell sabe mucho de sus paisanos, los ha revolcado en la tele, empezaba a ser incómodo y no solo para los separatistas. Ahora bien, ¿tiene que ser el PP el que haga gratis presidente a Sánchez? ¿No debe el secretario general del Partido Socialista Obrero ¡Español! estar convencido de que no puede negociar y deber su investidura a separatistas que intentaron un golpe de Estado y que confiesan sin pudor que lo repetirán? ¿Puede una persona con escrúpulos y sentido de Estado estar tan ciego?
Hablando de fotos, ¿hasta qué punto hizo daño la de Colón? ¿Cree que adelantaron las elecciones por esa imagen y los posteriores ataques al trifachito? 
Trifachito... Tiene gracia... Llamar fascistas a los tres de la Plaza de Colon y encamarse con Podemos, que tiene fuertes ramalazos de fascista de izquierda, es algo que solo puede ocurrir en este PSOE. 
Bueno, ya ve que la propaganda y el humor parecen patrimonio de la izquierda. 
La izquierda es más hábil en vender su mercancía, pero no la veo dando lecciones de humor y, como digo en mi libro, menos aún de ética o moralidad. Lo de la superioridad moral de la izquierda es una jaculatoria para imberbes o para seminaristas de la llamada progresía. ¡Qué sandez!
¿Es Iván Redondo el conde duque de Olivares del siglo XXI?
No, el que gobierna y toma las decisiones, a veces infamantes, es el presidente.
HB, Batasuna, Partido Comunista de las Tierras Vascas, D3M, ANV, Askatasuna, Euskal Herritarrok... hablaban siempre de conflicto vasco, conflicto político. ¿Qué sintió al ver esas dos palabras en el comunicado conjunto PSOE-ERC? 
Pena, bastante pena. Sorpresa, ninguna. Sánchez ya ha mostrado repetidamente sus cartas en ese terreno. 
¿Hay Sánchez para rato?  
Sánchez no cae. Su contubernio reiterado con los catalanes no hace mella en sus votantes, prefieren hacer un cordón sanitario a la derecha. Y los dirigentes del Antiguo Testamento están irritados y atónitos, pero les falta el ánimo para protestar abiertamente. No basta con hacer comentarios tangenciales con la que va a caer sobre España. Deben desterrar de su conciencia aquello de que no se puede hacer el juego a la derecha. ¿Qué es más importante, que suba algo la derecha o España?
Funcionó en abril y sobre todo en noviembre el voto del miedo, el Que viene la derecha, que viene la derecha.  En Andalucía no, desde luego.
Podría funcionar en algún momento del futuro. Es algo atávico en nuestra izquierda. Hace años todo valía para parar a la derecha excepto jugar con la unidad de España. Ahora eso está ya en el mercado.
¿Le emocionó el discurso de despedida de Albert Rivera? 
Estuvo convincente y la política pierde a una persona, con errores, pero valiente y que en el problema mayor de España tenía sentido del Estado.
¿Ve a Arrimadas de presidenta? 
¿Por qué no? Lo haría mejor que bastantes hombres y no quiero señalar, aunque es sencillo. Creo que no tiene los astros bien colocados. 
Rajoy dice que el futuro del Madrid pasa por que Messi se vaya a Australia y no por fichar a Mbappé.  
Mbappé es necesario. Pensar que Bale sustituiría a Cristiano era de un voluntarismo tan infantil que no se le ocurriría ni a Zapatero.