Mirandés: 1 Amorebieta: 1
Mirandés: Murcia, Raúl García, Álvaro Corral, Aitor Blanco, César Caneda, Garro (Martins, 66’),
José Ángel (Alain, 51’), Muneta, Pablo, Borrell (Mujika, 56’), Lambarri.
Amorebieta: Etxebarrieta, Larreategi, Alaña, Xabier Sánchez, Ibai González, Muniozguren (Elorriaga, 67’), Aitor Aldalur, Odei Onaindia, Zarandona (Luisma Villa, 76’), Ubis, Candelas (Vitoria, 64’).
Árbitro: Rubén Eiriz Mata del colegio gallego. Mostró tarjeta amarilla a Corral, Caneda, Garro y roja por doble amonestación a Aitor Blanco por el CD Mirandés; y tarjeta amarilla a Candelas, Aldalur, Muniozguren y Villa por parte del Amorebieta.
Goles: 0-1 (minuto 17). Muniozguren. 1-1 (minuto 72). Alain.
Público: Vigésimo tercera jornada disputada en el estadio municipal de Anduva con la presencia de 2.349 espectadores.
El Mirandés no pudo con el Amorebieta en un partido raro. Los vizcaínos se adelantaron en un fogonazo en la primera parte y los rojillos empataron con más empuje que fútbol, en un encuentro que solo se recordará por el frío. Los de Pouso sacaron un punto ante uno de sus perseguidores en medio de la semifinal de Copa.
Las novedades respecto al partido del martes fueron Adrián en la puerta, Aitor Blanco en la defensa, José Ángel en el centro, Borrell en banda y Lambarri en la punta de lanza. El resto, salvo la colocación de Corral en lateral izquierdo y Raúl García en el derecho, sin variaciones. Por su parte, en el once del Amorebieta destacaba la presencia de los ex rojillos Ubis y Candelas.
Con un tiempo gélido empezaron ambos equipos un partido que venía rodeado de la incertidumbre de que si se jugaba o no por la nieve. Sin ocasiones, y con poco ritmo, correteaban los veintidós protagonistas viendo pasar los minutos. Y el primero en despertar fue el Amorebieta, con un gol de Muniozguren tras adelantarse a Adrián y rematar un buen centro de Ibai, era el minuto 17.
Más de media hora tuvieron que esperar los seguidores rojillos para ver sacar un córner a su equipo. El Mirandés poco a poco entraba en el partido, y en el 34 una jugada personal de Pablo pudo significar el empate, si su pase desde la línea de fondo hubiera encontrado una cabeza amiga. No fue así, y con cada minuto, los azules tenían más claro cuál era su papel en la película: replegados en defensa y con balones largos buscar a Zarandona, única mancha azul en el campo rojillo. El Mirandés trataba de subir el ritmo en ataque, pero sin ocasiones claras. En estas, el árbitro pitó el final de la primera parte sin que se cantara el gol en la grada.
En el comienzo de los segundos cuarenta y cinco minutos los rojillos sacaron tres saques de esquina consecutivos, transmitiendo que la película cambiaría. Pouso comenzó a mover las piezas de su banquillo y Alain entró por José Ángel. El recién incorporado se situó en la media punta, retrasando a la creación del juego a Muneta.
El míster rojillo realizó su segundo movimiento: Mujika por Borrell buscando mayor intensidad. Tras el cambio a punto estuvo de sentenciar el Amorebieta con una contra de libro que Ubis casi transforma. Su vaselina fue detenida por Adrián.
En otro aviso, Larreategui pudo marcar con un disparo que dio en la cruceta cuando Adrián ya la veía entrar. En la jugada siguiente Alain pudo empatar pero a los rojillos cada vez les quedaba menos tiempo. Pero cuando esta sensación cada vez se hacía más agobiante, llegó el gol el de Alain, tras una dejada de Mujika, que traía esperanzas a la grada.
En pleno subidón rojillo Aitor Blanco veía la segunda amarilla y se iba a los vestuarios. El partido se ponía bonito, con ambos equipos dudando si ir o no, a por los tres puntos, aunque fueron los rojillos los que más demostraron las ganas de ganar.
Los minutos iban pasando sin que los rojillos fueran capaces de hacer daño a la defensa del conjunto vizcaíno. La grada, cada vez más en contra del árbitro, trataba de ayudar a los suyos en los últimos minutos, pero el equipo notaba la inferioridad, y los que llevaban verdadero peligro eran los de azul.
En los tres minutos añadido hubo más querer que poder por parte del Mirandés, que no paraba en busca del triunfo. Pero no pudo ser. Los rojillos mantienen al Amorebieta, uno de sus máximos perseguidores, a ocho puntos, aunque los azules cuentan con un partido menos en su casillero.
Entrenador / Carlos Pouso
El entrenador del Mirandés, Carlos Pouso, definió el partido frente al Amorebieta como «igualado entre dos equipos de arriba», a la vez que reconocía que el encuentro no fue muy vistoso para el espectador.
Una vez más, el míster rojillo calificó el resultado como justo, pero advirtió que se su equipo estuvo más cerca del gol, eso sí también dejó claro: «Hemos estado precipitados en algún momento». Sobre el inicio del partido reconoció que «hemos empezado fríos como el día», pero hizo extensiva esta situación al Amorebieta, destacando que «no se nos veía bien a ninguno de los dos», zanjó. En cuanto a una de las jugadas destacadas, la expulsión de Aitor, Pouso no la valoró, aunque admitió que vino en uno de los mejores momentos de los rojillos.
Pero si hay algo a destacar en este encuentro fue el prepartido y saber si se jugaba o no. «Eso si que te distrae más que el hecho de la Copa, antes de ayer se suspendía, ayer se jugaba, esta mañana a las 12 se suspendía», relató. No obstante el entrenador vizcaíno reiteró que él quería jugar «porque estamos en un buen momento», zanjó.