«El poeta mozárabe Ben Gâlib escribió el Cantar de Mio Cid»

R.P.B. / Burgos
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El historiador burgalés José Hernando Pérez publica las conclusiones de tres décadas de investigación en torno a este secular enigma. Dice que Pedro Abad es Mair Yahya ben Gâlib, presbítero de Toledo y preceptor de Alfonso VIII

Ejemplar del Cantar que se conserva en la Biblioteca Nacional, en Madrid.

«El Cantar de Mio Cid fue compuesto por un presbítero mozárabe llamado Mair Yahya Ben Gâlib», dice el historiador burgalés José Hernández Pérez (1934) como resumen a «treinta años de investigación». Uno de los misterios seculares de la literatura patria, el de la autoría del primer poema épico escrito en castellano, no deja de alumbrar nuevas teorías. Esta última se acaba de recoger en un libro editado por la Facultad de Teología sobre la base de una confluencia de datos no considerados antes por otros estudiosos que le han llevado a tal afirmación. Ese Pedro Abad también llamado Mair Yahya Ben Gâlib era un mozárabe de Toledo al que se le encuentra por primera vez con las huestes de Alfonso VII; al que se halla después en la escuela de esta ciudad ayudando a traductores; y posteriormente ocupándose en la educación del joven Alfonso VIII. Y que escribió la obra entre 1150 y 1208.

Asegura el historiador burgalés, orihundo de Quintanarraya, que en su día encontró versos del Poema de Fernán González grabados en el lomo de un teja del siglo XIII procedente de Villamartín de Sotoscueva, que Ben Gâlib tuvo una estrecha relación con Manrique Pérez de Lara, descendiente del Cid, y con Martín López de Pisuerga, primado de Toledo, que se había criado en Vivar y gracias al cual pudo el poeta conocer a personas que fueron contemporáneas del Campeador y de su mujer, doña Jimena. Este último personaje es capital para la revelación que hace ahora el historiador burgalés, toda vez que sufrió una de las derrotas más sangrantes de la Reconquista en la batalla de Alarcos, resultando humillado por dos nobles.

«El poeta los representó en los infantes de Carrión. Pedro Abad Ben Gâlib, canónigo de Toledo, escribió para su arzobispo el Cantar. Intentó frenar sus ímpetus de venganza personal e inducirle a poner su caso, a ejemplo del Cid, afrentado en sus hijas, en el brazo de la justicia», sostiene Hernando, quien ha encontrado, por primera vez, otra pista clave: un documento en el que Pedro Abad -Gâlib- se declara jurista y poeta a la vez.

En su obra, titulada El Cantor de Mio Cid, Hernando Pérez, recorre la vida no sólo del que dice que es autor del cantar de gesta, sino también de Alfonso VIII, y se detiene en las intrigas de quienes más daño causaron a Castilla en aquella época, tanto al monarca como a Martín López de Pisuerga, porque en esas historias paralelas se esconden las claves de la revelación. El estudio que se presenta en la obra editada por la Facultad de Teología es sencillo, con referencias y apoyaturas nuevas, pero a la vez «serio, sólido y muy documentado», subraya su autor, que reside en Madrid y que, tras tantas décadas de estudio, se confiesa emocionado al dar a conocer sus conclusiones.

Infatigable. José Hernando Pérez es sacerdote de la diócesis de Burgos, emérito del Instituto Cardenal López de Mendonza y doctor en Teología. Su afán investigador ha estado orientado durante años a la búsqueda de los grandes autores primeros de la lengua, del Alexandre, del Fernán González y del Cantar de Mio Cid.