La nieve deja aislados a los 3 vecinos de Acedillo por cuarto día consecutivo

J.M.-I.E. / Burgos
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Una joven pareja explica por teléfono que no es la primera vez que les ocurre, por lo que habían provisionado abundante comida

Hace cuatro días que no ven una quitanieves. El mismo tiempo que llevan incomunicados y sin poder salir del pueblo. Los tres únicos vecinos que residen en invierno en Acedillo, una pequeña pedanía de la comarca de Villadiego, apenas pueden salir de su casa ya que medio metro de nieve cubre todo el municipio y en algunos puntos, allí donde la ha desplazado el viento, incluso supera el metro y medio.

Iñaki y Susana, una pareja de 37 años, y Alfredo, que rondará los 70, son los tres habitantes asilados. Lejos de estar preocupados, se lo toman con filosofía. «Estábamos prevenidos para algo así. Lo tenemos todo preparado. Hay comida para tiempo», comenta el joven antes de explicar que no es la primera vez que se encuentran en una situación similar. Y es que, el suyo es un pueblo muy pequeño que no está entre las prioridades de la administración.

No se aburren. «Siempre hay que hacer cosas. Sobre todo comida». De hecho, su pareja, que es cocinera y se maneja bien entre fogones, «ha estado haciendo pan. Tenemos algo congelado, pero se le da bien».

Aunque están aislados, eso no ha evitado que vecinos de Coculina, una pequeña pedanía muy próximo, se hayan acercado a hacerles una visita. Andando como podían, porque en coche es imposible. De hecho, Iñaki detalla que, por lo que le han comentado, en la localidad vecina la situación es muy parecida. «Si no tienes un todoterreno no puedes salir de allí tampoco. En Quintanilla tienen que estar igual». De momento, no están preocupados. «Si hace falta por una emergencia un tractor de un pueblo de al lado puede abrir paso».

El alcalde de Villadiego, Ángel Carretón,  explicó ayer por la tarde que «mañana (por hoy) llamaré a Vías y Obras de la Diputación para contarles la situación».

Camión cruzado en la N-I

Aún con estas situaciones, el temporal comenzó ayer a dar tregua a la provincia -a partir de la tarde, sobre todo- lo cual contribuyó a reducir las complicaciones de tráfico en las principales carreteras de la red provincial. La Guardia Civil no tuvo que restringir por  la tarde el paso de camiones ni en la N-I y la N-120, las vías que más retenciones han registrado a lo largo de la semana. Parecía que la normalidad había  comenzado a llegar a la red viaria principal, pero poco después de las 23 horas, en el kilómetro 261 de la N-I, a la altura de Monasterio de Rodilla, un camión articulado se cruzó sobre la vía a consecuencia de las placas de hielo, obligando a cortar el carril sentido Irún. Los agentes de la Benemérita se encargaron de señalizar los desvíos. Aún así se ocasionaron retenciones en la circulación que llegaron al kilómetro.  

En algunas nacionales sí fue necesario prohibir el tráfico pesado. En la N-623, entre Quintanilla Escalada y Cilleruelo, no pudieron transitar camiones durante todo el día, igual que el resto de la semana. En la CL-629 sí que abrió la Mazorra, pero los vehículos pesados no pudieron circular ni por Bocos ni por El Cabrio. Permanecieron cerradas la BU-504, entre Zangandez y Busto, y la BU-704, a la altura de Villalómez (cerca de Belorado), así como los puertos de Lunada, Estacas de Trueba y la Sía. En la ciudad las únicas complicaciones las produjeron las heladas a primera hora de la mañana.