La llamada ‘Operación Destierro’ puesta en marcha para esclarecer el robo de patrimonio en el Monasterio de San Pedro de Cardeña llevó a los agentes de la Guardia Civil no solo a detener a los supuestos autores de la sustracción sino hasta una nave industrial en Villariezo donde se realizaban actividades ilegales.
La Benemérita informó ayer de la detención del responsable de una nave situada en el polígono industrial de El Clavillo, junto a la A-1, donde habían encontrado un vehículo robado con placas de matrícula falsas y tres depósitos ilegales de combustible que ascendían a 1.500 litros. Fuentes de la Subdelegación del Gobierno explicaron que una de las líneas de investigación que utilizó la Policía Judicial de la Guardia Civil en la ‘Operación Destierro’ condujo a las sospechas sobre una nave que se dedicaba a la reparación de vehículos. El Grupo de Investigación de Atestados de Tráfico del Subsector de Burgos, junto al Seprona de la Comandancia, continuaron las investigaciones que culminaron el viernes con la detención del responsable de la nave. Por este motivo, según precisaron las citadas fuentes, el Seprona de la Guardia Civil cursará las correspondientes denuncias administrativas relativas a prevención ambiental, productos peligrosos, gestión de residuos y almacenamiento de combustible.
Los ladrones de San Pedro de Cardeña, que habían llevado a cabo labores de reconocimiento también en la Cartuja de Miraflores donde las cámaras de seguridad les habían grabado unos días antes, fueron detenidos el jueves en una vivienda del barrio de los Parralillos, en la capital burgalesa.
La desarticulación de esta banda permitió recuperar además objetos procedentes de otros expolios, como los que desaparecieron en Villatoro a principios de febrero.