Tres cuartas partes de la provincia de Burgos (se salva el sector suroeste) se pondrán esta noche en alerta naranja ante el riesgo de sufrir copiosas nevadas, según la alerta naranja activada ayer por la Agencia Estatal de Meteorología (www.aemet.es). En la meseta, el Condado de Treviño y el norte pueden acumularse hasta 10 centímetros, 15 en la coordillera Ibérica y 25 en las zonas que limitan con Cantabria y Palencia. La posibilidad de precipitaciones descenderá a medida que avance el día, sobre todo en la zona central de Burgos.
Para hoy, se prevé que suban las temperaturas -desaparecen todas los avisos por riesgo de heladas fuertes a las 11 de la mañana- pero reaparecerá el fuerte viento, con rachas de hasta 70 y 80 kilómetros por hora.
Ayer, en el observatorio de Villafría amanecieron a 5 grados bajo cero (6 de la mañana), mientras que la máxima se quedó en -1,5º. Nada que ver con las heladas de 1956 (ver fotos superiores), la peor ola de frío siberiana que se recuerda en Burgos capital.
Las heladas, y en menor medida la nieve caída la noche anterior, hizo que 1.262 alumnos de Primaria y Secundaria no pudieran asistir a clase, según la información de la Delegación Territorial de la Junta. En Primaria, un total de 590 alumnos de toda la provincia no fueron recogidos para su traslado a clase. 56 rutas y 196 localidades, se han visto afectadas por el temporal. El Colegio Público Nuestra Señora de las Altices, en Villasana de Mena, ha sido el más afectado, 120 alumnos no han podido ir a clase. En Secundaria, afectó a 672 estudiantes, 42 rutas y 165 localidades. El Instituto Merindades de Castilla en Villarcayo fue el más perjudicado (171 menos).
Al cierre de esta edición, se mantenía cerrado el puerto de Lunada -también la estación de esquí- y se necesitaban cadenas en los otros dos portillos, La Sía y Estacas de Trueba.