Circular a partir del 1 de enero de 2012 por la autopista AP-1 será un 3,4% más caro, o lo que es lo mismo, el recorrido entre el peaje de Miranda y el peaje de Castañares, en Burgos capital, costará 30 céntimos más a los conductores de un coche. Esta es la subida con la que trabaja la concesionaria Europistas, del Grupo Itínere, y que se sitúa un poco por encima de la subida media del 3,2% que se prevé aplicar en las autopistas estatales de cara al próximo ejercicio, aunque todo queda pendiente de la aprobación de estas nuevas tarifas por parte del Gobierno, lo que hará previsiblemente en unos días.
Desde la concesionaria de la autopista que une la localidad alavesa de Armiñón y Burgos se explica que en la aplicación de estas subidas se tienen en cuenta dos factores. Por un lado la inflación prevista en 2011, cuyo último dato se ha situado en el 2,9%. Por otro, en el caso de las autopistas, se aplican los llamados índices correctores, que a cada autopista le son aprobados. Se trata de una fórmula que fija el precio final de la tarifa que resulta de aplicar un cálculo según la variación del tráfico. Así, la AP-1, ha perdido un 16,7% de usuarios desde el año 2007, lo que se traduce en una media de casi 3.500 vehículos al día, lo que igual los datos del año 2003.
La subida de tarifas supone aproximadamente el doble del incremento que se produjo entre el año 2010 y el presente ejercicio, cuando fue de 15 céntimos en el trayecto entre Miranda y el peaje de Castañares (alrededor de un 1,5%). De esta manera, el uso de la vía de peaje como alternativa a la N-I se encarece de forma progresiva en función de los recorridos, incrementándose en 35 céntimos de euros para los conductores que realicen el trayecto completo entre Castañares y Armiñón.
Con la aplicación de estas tarifas, el incremento para los vehículos pesados (2 o 3 ejes) será de 40 céntimos, pasando de los actuales 10,70 euros entre Armiñón y Castañares a los futuros 11,10 euros. En el caso de los autobuses, se pasará de una tarifa actual de 18,95 euros a pagar 19,60 euros, también en referencia al trazado completo de la autopista. Una tercera clase, los llamados vehículos pesados 2 (4 o más ejes), verán incrementado el coste de circular por la vía en unas cantidades similares, entre 40 y 70 céntimos de euro.
La autopista, eso sí, mantiene la gratuidad del peaje para los tráficos internos entre los peajes de Armiñón, Miranda y Ameyugo, aunque los usuarios de la vía que accedan en cualquiera de los dos primeros tendrán que abonar la tarifa entera si no dejan la autopista en alguna de estas salidas.
Además, desde Europistas, recuerdan que hay diferentes descuentos en la tarifa habitual que van entre el 5% y el 71% en función de los viajes que se acumulen a lo largo del mes y que persiguen beneficiar a los usuarios habituales de la vía.
En cuanto a otra autopista cercana y de uso habitual para los mirandeses, como es la AP-68 (Zaragoza-Bilbao), la aplicación de las subidas rondará igualmente ese 3,2% de media, aunque desde la conesionaria no confirman por ahora cifra alguna. De aplicarse estas previsiones el trayecto entre Miranda y Bilbao costará unos 30 céntimos más (9,35 euros), el Miranda-Zaragoza alrededor de 60 céntimos más (19,15 euros), el de Miranda a Logroño 25 céntimos más (4,95) y el Altube-Bilbao 15 céntimos más (4,75 euros).