Diario de Burgos
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Objetivo: conservar a la alondra ricotí

B.A. - lunes, 3 de diciembre de 2018
La fundación que lleva el nombre de este ave trabaja para mantener la colonia que existe en la zona de Haza, única en la provincia de Burgos.

Cuando uno camina por los parajes de Las Jorjas, Las Mesas y Castejón, en los términos municipales de Haza y la Sequera de Haza, puede pensar en la pobreza de un terreno árido, sin apenas vegetación, hasta quizá desolado. Lo que no sabe es que transita por un auténtico tesoro en el que viven alrededor de 12 parejas de alondra ricotí, el único espacio de la provincia de Burgos donde aún se dan las condiciones óptimas para que este singular ave, del que apenas hay dos mil parejas en España, pueda seguir viviendo. 
Con el objetivo de mantener esta singular colonia en este rincón de la Ribera, de apenas 175 hectáreas, en junio del año pasado nació la Fundación Alondra Ricotí, cuyo presidente, Jesús Lázaro, destaca la importancia de poder conservar este particular hábitat para que la alondra pueda continuar asentada. «Necesita un espacio muy concreto, de estepa. Que sea un páramo llano, que no haya ni siquiera arbusto, que la tierra no esté arada e incluso que sea pedregoso. Su mayor aliado es el pastoreo de ovejas, si dejaran de pastar estos animales o se comenzaran a trabajar las tierras ya tendríamos un problema: el hábitat cambia y la alondra desaparecería», comenta Jesús Lázaro, que recuerda lo que considera «una negligencia» por parte de la Junta de Castilla y León. «Hace unos años en la localidad ribereña de Casanova también había una colonia, pero la Junta decidió hacer una plantación de pinos, a pesar de las advertencias de que no lo hiciera, y los ejemplares que había allí desaparecieron», relata.   
Por ello desde esta Fundación centran sus esfuerzos en que este espacio no cambie, para que se mantenga la colonia, pero también están trabajando para que esta se pueda ampliar, por eso estudian la posibilidad de comprar fincas del entorno en el que viven. «Nuestro objetivo es adquirirlas y que en unos años la dinámica natural del suelo configure el hábitat apropiado de la alondra ricotí. Si conseguimos ampliar el hábitat de esta especie, podremos lograr su conservación en el páramo de Corcos, asegura Lázaro, que señala que la alondra «es un ave que no necesita nada, ni que le demos de comer ni que le llevemos agua. Solo requiere de un espacio que cumpla esas condiciones», comenta Jesús Lázaro, que comenzó a interesarse por estas aves viendo el interés que despertaban entre los ornitólogos y que recuerda que también trabajan en conservar el patrimonio etnográfico del páramo, los chozos, corrales y vías pecuarias. 
Actualmente cifra en 12 los machos que hay. «Solo se les puede contabilizar a ellos y se hace a través de su canto. Suponemos que hembras hay un número similar», comenta el presidente de la Fundación, que a pesar de moverse por el entorno de estas aves, solo ha conseguido ver un ejemplar una vez. «Es prácticamente imposible verles, pero en los días de anticiclón de primavera siempre les oigo. Cantan al amanecer y por la noche, pero en época de celo lo pueden hacer en cualquier momento del día. Es impresionante estar en mitad de la nada y escucharles», relata Lázaro, que confiesa que «este pájaro es tan raro que hasta poco más de un siglo no se conocía su existencia». 
España es el único país de Europa donde vive la alondra, una de las aves más amenazadas y escasas. «Aragón y Castilla y León son las comunidades donde más hay. La zona del Duratón, en Segovia, también cuenta con una colonia, y en Soria, en el páramo de Layna también hay bastante ejemplares. En Tarragona hay alguno y en Andalucía están desapareciendo.  Es un ave al que no le importa la altitud, aguanta bien el calor y el frío, pero le gusta el árido mediterráneo». Otros países en los que también hay ejemplares son: Marruecos, Libia, Argelia, Turquía y Egipto. Aunque es muy difícil de contabilizar, desde la Fundación creen que no habrá muchas más de ocho mil parejas en todo el mundo. Las amenazas que existen sobre la alondra ricotí están relacionadas con la pérdida de hábitat, tanto en extensión como en calidad, debido a la intensificación agrícola, las reforestaciones y el abandono de la ganadería extensiva, por esos los objetivos de la Fundación van enfocados en revertir esa situación. 

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