Si ayer le hubieran preguntado a usted si consideraba que retirar la nieve de unas pistas de tenis descubiertas era una prioridad o una urgencia en la ciudad, seguramente habría respondido que no. Máxime teniendo en cuenta que hay aún muchas zonas intransitables (especialmente para los peatones) y porque seguramente le costaría entender que alguien las vaya a utilizar estos días de gélidas temperaturas y en los que llueve y nieva intermitentemente.
Pues bien, ayer algún responsable de Instalaciones Deportivas pensó que sí era fundamental limpiarlas y dio aviso a los Bomberos para que así lo hicieran. De hecho, hasta seis efectivos se trasladaron por la mañana a las pistas de tenis de Río Vena para retirar la nieve, «ya que no pueden acceder máquinas ni se puede quitar con palas ni cepillos al tratarse de una instalación especial», explicaron ayer fuentes de Instalaciones Deportivas. «Y se ha considerado que era necesario para tenerlas operativas y que se puedan utilizar», añadieron.
En un primer momento, los bomberos echaron agua con las mangueras, pero posteriormente desistieron de la tarea al percatarse de que el líquido se helaría y, por tanto, no se conseguiría resolver el problema. ¿Cómo lograr entonces limpiar el suelo? Al parecer, en Burgos no se dispone de los medios necesarios (resulta increíble de creer) y la opción que se ha barajado es traer una máquina de Palencia. (Es evidente que la ‘broma’ no saldrá gratis y que tendrá un coste, aunque a día de hoy no sepamos a cuánto ascenderá). Eso, y un fundente, que no será necesario importar de ningún sitio, permitirán acabar con la dichosa nieve. Aunque parezca un chiste, no lo es. ¡Ojalá hoy alguien ponga algo de sensatez en este asunto!