Aún bajo los efectos de la resaca del juicio por la muerte de Jonatan Gómez en Las Llanas en 2009, la Audiencia está a punto de fijar la fecha para otro proceso judicial esperado, el de la agresión a Sergio Izquierdo el 26 de diciembre de 2010, el joven que aún permanece en coma por aquellos hechos. La Fiscalía de Burgos ya ha redactado su escrito de acusación y reclama 10 años de cárcel para uno de los imputados y nueve para el otro.
Según el Ministerio Público, Mario G.P. -en libertad bajo fianza- será juzgado por tres delitos de lesiones. Por las sufridas por Sergio Izquierdo -tipificadas en el artículo 149 del Código Penal- se enfrenta a 8 años de cárcel. Pero también está inculpado por las heridas infligidas a otros dos jóvenes aquella misma noche, consideradas por la Fiscalía también como delitos y por las que pide 2 años más de prisión (artículo 147 del Código Penal).
Para César L.G. -en el centro penitenciario todavía- el fiscal también solicita 8 años de cárcel por un delito de lesiones a Sergio Izquierdo, y otro por pegar y causar heridas a otro muchacho el día del suceso.
El escrito de calificación del Ministerio Público describe los hechos. El grupo en el que iba la víctima abrió la puerta de El Templo y «sin querer» golpearon con ella a César L.G, quien, «molesto», salió del local a «recriminar» lo sucedido. Acto seguido sale el otro acusado y se dirigen a la pandilla en la que estaba Sergio Izquierdo y los otros dos afectados -con lesiones menores-. Mario G.P. da un puñetazo a uno de los chavales, que comienza a sangrar de una ceja, hecho que desencadena una pelea entre los dos grupos. Acto seguido, los dos imputados acometen a otro de los muchachos, que recibe un golpe en el costado.
Golpe letal
Y seguidamente, también los dos, propinan varios golpes a Sergio y, en un momento dado, César L.G. le da un fuerte puñetazo en la cabeza y cae al suelo, comienza a sangrar por la nariz y queda inconsciente. Este último imputado se marcha y Mario G.P., antes de meterse en el baño de El Templo, grita a la gente que acude a socorrer a la víctima: «Qué pasa he sido yo y mis amigos, qué queréis, que os pase lo mismo», señala el escrito.
Como consecuencia de los hechos, Sergio Izquierdo sufrió un traumatismo craneoencefálico con fractura de la base del cráneo. Presentaba múltiples focos de contusión cerebral en ambos lóbulos frontales y temporales, además de una hemorragia subaracnoidea y un hematoma subtural. Todas estas heridas le produjeron las lesiones que le mantienen postrado en coma.
La acusación particular avanzó a este periódico que tipifica los hechos como lesiones pero solicitará una pena más alta. Y la defensa de Mario G.P. solicitará la absolución del acusado.