Miguel Ángel Álvarez Tomé no se rinde. Al menos eso intenta aparentar en público. El entrenador del Burgos sigue pensando que su equipo puede salvarse del descenso pese a las derrotas que suma domingo tras domingo. Ayer la plantilla regresó al trabajo con un nuevo contratiempo, la grave lesión de Ignacio Lobera. Álvarez Tomé cree que ante tanto contratiempo solo vale seguir trabajando. También admite la necesidad de reforzar el equipo y asegura que por su cabeza no pasa presentar la dimisión.
Tomé asegura que se esperaba la gravedad en la lesión de Lobera «por sus sensaciones. Nunca se ha entrenado cómodo. Parece que no se acaban los problemas y hay que desearle que se recupere cuanto antes. Hay que seguir adelante. No nos podemos parar, no nos podemos rendir y hay que ver el futuro con el mayor optimismo posible».
El entrenador leonés insiste en sus mensajes: «Cuando estás mal, tienes problemas, hay que seguir trabajando y pensar en el próximo partido. No podemos bajar los brazos y hay que seguir defendiendo con la mayor dignidad posible la camiseta del Burgos. Estoy convencido que todavía vamos a dar batalla».
Ahora le toca preparar el partido del domingo ante el Zamora, un rival que según Tomé «está muy bien. Ha ido a más, está competiendo de forma extraordinaria, logrando muchísimos puntos en las últimas jornadas. Tenemos que pensar en mejorar, ponérselo difícil y luchar por los puntos. Nos va la vida en ello. Si hay un equipo que se juegue la vida en cada balón ese es el Burgos».
El Burgos vuelve a El Plantío, escenario donde peor lo está haciendo, desesperando a su propia afición. Tomé entiende el enfado de la afición: «Tenemos que jugar y competir bajo presión. No podemos tener ansiedad. Independientemente del entorno en cada balón nos va la vida. Entiendo que la afición esté disgustada y en nombre de todos les pido perdón por lo mal que lo estamos haciendo. Sin embargo, si ven que el equipo se entrega estoy seguro que nos seguirán apoyando».
Y a partir del lunes la directiva y comenzará a trabajar en reforzar la plantilla atendiendo las peticiones de Tomé: «No se trata de las peticiones del entrenador, se trata de buscar entre todos lo mejor para el equipo. Soy uno más y hablaré claro con el presidente y la junta directiva. Intentaremos entre todos mejorar el equipo, es nuestra obligación, no podemos dar la espalda a la realidad».
Tomé lleva días analizando el mercado, algo que considera «nuestra obligación». Asegura que hay jugadores interesantes pero admite que en algunos casos será difícil convencerlos: «Nuestra situación no es la más adecuada. El Burgos está muy mal en la clasificación pero también tiene algo positivo. Es un equipo con un nombre, ganado a través de la historia, es una ciudad en la que el fútbol siempre ha sobrevivido. No atrae nutras clasificación pero sí la historia del club».
Por último descarta dimitir: «Pondría la mano en el fuego por el equipo porque sé que vamos a luchar hasta el último momento por salvarnos. Este equipo todavía tiene mucho que decir por salvar la categoría. Estoy convencido porque lo estamos haciendo mal pero el grupo trabaja, es honesto».
Rastreando el mercado
El Burgos tiene pensado realizar entre cuatro y seis fichajes en el mercado de invierno • El objetivo es que se incorporen cuanto antes y puedan jugar el primer partido de 2012
L a apuesta es clara. Pese a la dramática situación en la tabla clasificatoria, la directiva del Burgos tiene decidido hacer un esfuerzo en el mercado de invierno e incorporar varios jugadores, entre cuatro y seis, para intentar el milagro en la segunda vuelta de la competición. Para ello el entrenador, Miguel Ángel Álvarez Tomé, lleva días rastreando el mercado, recibiendo ofrecimientos y estudiando las diferentes opciones. Sin embargo ninguna operación se hará antes de la próxima semana, cuando se inicie el parón de Liga por las Navidades.
Tras el partido contra el Guijuelo varios integrantes de la directiva del club dialogaron con el entrenador y allí se sentaron las primeras bases de lo que se hará en los próximos días. Las urgencias son evidentes y el objetivo número uno es incorporar futbolistas que lleguen a Burgos en forma y sean capaces de debutar cuanto antes.
Por ese mismo motivo se buscarán jugadores que tengan problemas económicos en sus clubes y que estén dispuestos a embarcarse en la difícil aventura del Burgos. La cifra que se maneja es fichar entre cuatro y seis futbolistas, reforzar todas las líneas del equipo.
Álvarez Tomé, con amplia experiencia en la Segunda División B, optaría por jugadores que ya conozca y que se acoplen a lo que necesita el Burgos. Todo ello comenzará a cristalizarse desde el lunes, horas después del encuentro ante el Zamora. El entrenador no quiere interferir en el trabajo diario, ni que los jugadores se distraigan con todos estos asuntos, con el fin de poder sacar un buen resultado ante el equipo zamorano.
También se está buscando en el mercado jugadores de categoría sub 23 y por ello se han mantenido algunos contactos discretos con clubes de Primera División que cuentan con filiales en la categoría y con los que se intentaría lograr alguna cesión.
las bajas. Para poder fichar el Burgos deberá dar varias bajas en su actual plantilla y ese es un tema que se lleva en el más absoluto de los secretos para evitar filtraciones.
La primera de ellas es la de Lobera, lesionado de gravedad. Y la segunda podría ser Addison, que no se recuperará de su operación hasta marzo.