El Cáliz de los Condestables será una de las piezas estelares de Eucharistia

Ical/DB / Burgos-Aranda
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La Diócesis de Burgos aporta un total de 29 obras de las 121 que se van a exhibir en la decimonovena edición de Las Edades del Hombre, 11 de ellas procedentes de la Catedral

La joya de la exposición, el Cáliz de los Condestables de Castilla, de 1487. - Foto: Fundación Las Edades del Hombre

La Diócesis de Burgos aporta 29 de las 121 obras que componen la decimonovena edición de Las Edades del Hombre Eucharistia, que inaugurará el próximo 6 de mayo la infanta Elena de Borbón y Grecia en Aranda de Duero. A ellas hay que sumar otras tres obras más contemporáneas vinculadas a la provincia burgalesa como son dos de José Vela Zanetti, propiedad de Caja España, en León, (Vendimia y Dos hombres con hogaza, ésta última será la primera que contemplarán los visitantes ya que, según ha podido saber DB, ha sido seleccionada para abrir la muestra) y otra, como ya avanzó este periódico, del también artista ribereño Carmelo de la Fuente, Partiendo el pan, de la colección del obispo de Ciudad Rodrigo, el arandino Cecilio Raúl Berzosa.

Así lo confirmó ayer el comisario de la muestra y delegado diocesano de Patrimonio de la Diócesis, Juan Álvarez Quevedo, quien desveló que las obras seleccionadas proceden en su mayoría de la catedral de Burgos, contabilizándose un total de 11.

La obra que Álvarez Quevedo definió como «la mejor» y «la más extraordinaria» de toda la exposición ‘Eucharistia’ es el Cáliz de los Condestables de Castilla, de 1487, anónimo, realizado por los talleres de orfebrería burgaleses en oro, perlas, piedras y esmaltes. «Tiene un valor artístico e histórico importantísimo; es la mejor obra que tiene la catedral de Burgos», apostilló. A su lado, Vinajeras de los Condestables de Castilla, anónimo del mismo año realizado en plata sobredorada, relavada, cincelada, fundida y esmaltada (los escudos)

Asimismo se trasladará el relieve en madera de nogal Multiplicación de los panes y los peces, del taller de Felipe Bigarny del siglo XVI; Cena de Cristo en casa de Marta y María, de Rodrigo y Martín de la Haya, del siglo XVI, de madera policromada; junto a la Sagrada Cena 1, de Teresa Peña, del siglo XX de la que destacó que es «la única obra moderna que se presenta por la provincia de Burgos».

La seo capitalina aportará también a la muestra ribereña el óleo sobre tabla titulado Ascensión, del entorno de Ambrosius Benson, de 1530; y la talla San Juan Bautista, de Diego de Siloé y León Picardo, de madera de nogal del siglo XV y XVI.

Además cede la Copa para la misa crismal del Jueves Santo, obra de Ludwig Drug, platero de Núremberg, fechada en 1530, y elaborada con plata dorada y restos de esmalte de color azul, negro y verde; Capa de Basilea de los Ángeles con atributos de la Pasión, de mediados del siglo XV, hecha en terciopelo azul de seda e hilos de oro y sedas formando entronchados de los talleres flamencos con influjo del taller de Colonia. También de la catedral proceden obras como el ‘Expositor de la Eucaristía’, del Taller de arte Félix Granada de 1926 y 1927; y el Misal romano, de 1882.

Del Museo del Retablo de la Iglesia de San Esteban proceden cuatro obras, que son un cuadro anónimo retablo de la última cena, de la última década del siglo XVI; la Custodia portátil de templete, de Juan de Villarejo (1485-1488);  un Píxide -recipiente para transportar las hostias- anónimo de finales del siglo XV; y Libro-caja. Portaviático’, anónimo del siglo XVIII, que es una de las piezas raras de la muestra.

 GIL DE SILOÉ

Asimismo, de la Iglesia de San Nicolás se exhibirá una Patena, de Francisco de Pancorbo, 1517-1519), y de la Cartuja de Miraflores otra de las obras estelares de Eucharistia, el Sacrificio de Isaac, de Gil de Siloé (1489-1893)esculpido en alabastro; y un Bojarte -o tabla de señalización de misas- anónimo de madera policromada y dorada de finales del siglo XV). También procede una obra del Monasterio de Santa Clara de las Madres Clarisas, en concreto, una Dalmática -túnica abierta por los lados- del siglo XVII.

OBRAS DE LA PROVINCIA

De fuera de la capital, se mostrará, como ya apuntó este rotativo la Última cena, del entorno de Felipe Bigarny (1520) de madera policromada, procedente del Museo de Arte Sacro de la Iglesia de San Juan de Aranda, y otra ‘Última cena’, cuyo autor es anónimo, del siglo XVI, de madera de nogal sin restos de policromía, uno de los altorelieves de las puertas originales de la iglesia arandina de Santa María. La iglesia de Santa María y de San Martín de Briviesca aporta la obra de escultura y policromía El pobre Lázaro y el rico Epulón, del siglo XVIII.

Por su parte, la iglesia de Santo Tomás de Covarrubias prestará, como ya se avanzó también, un óleo y dorado sobre tabla que se titula Santo Tomás en la India, de finales del siglo XV, cuyo autor es el maestro de los Balbases. La iglesia de San Martín de Tartalés de Cilla aportará la obra Lipsanotecas, pequeñas cajas de madera con tapa que se utilizaban en el Románico para guardar reliquias, de autor desconocido, de los siglos X-XI.

La iglesia de San Martín Obispo, de Quintanaortuño, dejará para la ocasión dos obras textiles del siglo XI con un gran valor sentimental, como son un Alba y una Casulla que pertenecieron a San Juan de Ortega. La colegiata de Nuestra Señora del Manzano, de Castrojeriz, presta un óleo sobre cobre denominado El triunfo de la Iglesia a través de la Eucaristía, un anónimo flamenco del siglo XVIII.

La Iglesia parroquial de Quintanilla de las Viñas aportará una de las obras más antiguas de la exposición, ya que data del siglo VII, y en la actualidad se encuentra en el Museo de Burgos. Se trata de un pie de altar de mármol blanco, que se atribuye al taller emeritense. Finalmente, ‘Ara de altar’, obra anónima del siglo VII realizada en piedra caliza procedente de la ermita de las santas Centola y Elena de Siero, de Valdelateja completa el listado.