Un canto al ingenio y a la originalidad. Así puede calificarse el veredicto del concurso del multitudinario desfile del Carnaval que recorrió las calles de la capital ribereña el sábado y cuyos premios se entregaron ayer en la Plaza de la Sal en el transcurso de la tradicional fiesta organizada por los bares del Casco Antiguo.
El grupo Cristalinas, que sorprendió con su caracterización de las mujeres jirafa, y el AMPA del Colegio Santa Catalina, convertida en un ejército de hormigas, fueron los grandes triunfadores de la cita al proclamarse vencedores en los disputados disfraces de grupos y agrupaciones, respectivamente, y clasificarse asimismo segundos en las carrozas de sus respectivas categorías.
En estas competiciones se impusieron los arlequines, replicantes exactos del maniquí que presidió la parada, y la Peña El Alboroto, con su recreación del lejano Oeste con conejo a la brasa incluido asado a la sombra del tipi. Dentro de esta última categoría de agrupaciones, se concedió un tercer premio compartido a la fantasmagórica carroza de las Witches de la Ribera, inscrita por la Asociación Tris Tras, y la efervescente y onírica propuesta del CEAS.
En cuanto a los disfraces, el palmarés se completó con el segundo premio obtenido por las laboriosas ‘Casas a cuestas’ en el apartado de grupos, puesto que entre las agrupaciones recayó en la enciclopédica y divertida revisión de la historia de la pintura del AMPA del Colegio Castilla.
A nivel individual ganó Diego Báscones con su imaginativa versión de un transformer y Juan y Guillermo Díez Cabestrero por su lograda versión de los muñecos Lego.
Entre las charangas, se impuso la Peña El Jarro, mimetizados de majorettes de un equipo de rugby, por delante de la Chilicharanga, reconvertida en personajes relacionados con la justicia.
Respecto al concurso de ambientación de escaparates Confiterías Tudanca volvió a llevarse el gato al agua, logrando el segundo premio Telas Charo. El primer premio de locales se ha concedido ex aequo al Bar El Cuco por su decoración egipcia y al Café Postas por su propuesta ‘Érase una vez... la vida’, siendo el segundo igualmente compartido por La Cantinaccia, tematizada como El Bosque, y el cinematográfico Café Central.