La falta de capacidad de la red para absorber nuevas descargas energéticas es la razón por la que Iberdrola no puede facilitar a la empresa CGS Force un punto de conexión más cercano a Aranda de Duero. Así lo han reconocido fuentes de la energética, explicando los motivos por los que se ha fijado Almazán como punto de enganche para la planta de biomasa que CGS Force proyectaba en Aranda y que ahora peligra debido a que llevar la energía generada hasta Soria supondría un incremento de casi un 25% respecto a la inversión inicial prevista, fijada en 12,5 millones de euros.
Desde Iberdrola se ha explicado que la solicitud de la firma de renovables, como se hace con todas, se ha sometido a un proceso de análisis específico para evaluar, desde la perspectiva de funcionamiento del sistema eléctrico, la existencia de capacidad suficiente de la red en el punto de conexión solicitado. Asimismo, se ha estudiado la posibilidad de ofrecer un punto de conexión alternativo teniendo en cuenta el cumplimiento de los criterios de seguridad y en los planes de desarrollo del sistema, como así ha sido al proponer el término adnamantino.
En este caso, desde la promotora de la iniciativa siempre se ha mostrado su preferencia por que se les permitiera enlazar en alguna de las tres subestaciones existentes en torno a Aranda, en los polígonos industriales Norte y Prado Marina, y en la carretera de Campillo. Sin embargo, reconocieron a DB que estarían dispuestos a tener que trasladar la energía hasta a 20 kilómetros.
Sin embargo, esta petición no ha podido ser atendida ya que, han explicado desde Iberdrola, las dos líneas de muy alta tensión, 132 kilovoltios, de las que se abastece Aranda de Duero -una que parte de la localidad burgalesa de Villalvilla y la otra desde la propia Almazán, no tienen capacidad suficiente para evacuar una generación de energía significativa ya que el desarrollo industrial y de plantas de energía renovables en la zona ha copado la existente. «La capacidad está copada tanto de parques eólicos como de otras plantas fotovoltaicos e industrias», señalaron fuentes de la eléctrica.
Además, la demanda energética en esta área es muchísimo menor que la energía que se genera a través de estas instalaciones. «No se es capaz de absorber toda la generación de energía que hay y como la energía no se puede acumular, es imposible que la red pueda captarla toda», insistieron.
Para intentar solucionar este problema, del que se es consciente en Iberdrola, se mantienen desde hace tiempo conversaciones con la Junta de Castilla y León y con Red Eléctrica Española para intentar ampliar la capacidad de evacuación. Sin embargo, han reconocido que es algo para lo que se plantean plazos «ni, obviamente, hoy por hoy tenemos solución».