El mayor edificio de Bilbao, la Torre Iberdrola, fue inaugurado ayer por los Reyes de España en un acto en el que el presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, señaló que el rascacielos simboliza «el anclaje de la empresa a Euskadi», así como «el firme deseo de mantener los centros de decisión en España», en un acto que contó con la presencia de unos 400 invitados de los ámbitos político, social y empresarial del País Vasco, encabezados por el lehendakari, Patxi López, así como el ministro de Industria, José Manuel Soria.
La nueva sede de la firma, levantada por el arquitecto Cesar Pelli, se sitúa en una zona noble de la capital vizcaína, -junto al Museo Guggenheim, frente a la Universidad de Deusto y a orillas de la ría del Nervión-, y es visible desde casi cualquier punto de la villa.
Minutos antes de que Don Juan Carlos descubriese la placa conmemorativa, Galán agradeció el «perpetuo» apoyo de la Corona a Iberdrola, una relación que se remonta al abuelo del Monarca, Alfonso XIII, y destacó que la Familia Real ha sido «testigo directo» del proceso de crecimiento y de internacionalización que ha llevado a la compañía a convertirse en la quinta eléctrica del mundo, líder mundial en energía eólica y primer grupo energético español.
El presidente recordó que la empresa inició su historia hace 111 años en Bilbao, donde se encuentran las «más hondas raíces» de la firma, y destacó algunos de los valores con los que se puso en marcha como la ética, el trabajo, el esfuerzo y la responsabilidad, que se han ido trasladando «de generación en generación».
Así, indicó que la Torre Iberdrola simboliza, no solo esas «hondas raíces» y el «anclaje» de la eléctrica a Bilbao y el País Vasco, sino también el «firme deseo» de mantener sus centros de decisión en España.
De esta manera, según agregó, quieren seguir ejerciendo su papel como factor «tractor» del tejido industrial patrio, algo que, a su juicio, tiene «especial relevancia», en los actuales momentos de «dificultades económicas y de incertidumbre».
Para ello, aseguró que seguirán desarrollando un modelo de negocio «sostenible», que «dé respuesta» a los actuales retos del sector energético y que, al mismo tiempo, genere valor a sus accionistas, clientes, proveedores y la sociedad. Asismismo, agregó que son una empresa «independiente, global, española y con sede en Bilbao».
Vanguardia. Galán indicó que este edificio «moderno y de vanguardia» es una «magnífica realidad» gracias, según destacó, al impulso del alcalde de Bilbao, de la colaboración de la Diputación foral de Vizcaya y de sus socios, BBK.
Tras su intervención, el Rey procedió a descubrir la placa conmemorativa de la inauguración de la Torre y, momentos después, la sociedad coral de Bilbao interpretó una adaptación de la Oda a la Energía de Pablo Neruda.
Ubicada en el regenerado paseo de Abandoibarra, además de centro de negocios, la nueva sede de la eléctrica cuenta con 165 metros de altura, 41 plantas, 485 plazas de estacionamiento y 50.000 metros cuadrados sobre rasante.
En la actualidad, tiene un nivel de ocupación del 50 por ciento y se espera llegar al 80 por ciento al finalizar el año. La edificación más alta de Bilbao ha supuesto una inversión de más de 200 millones de euros y en el proceso de construcción se han utilizando unas 8.500 toneladas de acero y 60.000 de hormigón. Además, es capaz de albergar a alrededor de 3.500 trabajadores.