El vigente campeón del Mundial de Fórmula Uno, el alemán Sebastian Vettel (Red Bull), impuso ayer su ritmo (1:23.265) en la primera jornada de entrenamientos oficiales en el circuito de Cataluña, tanto en la sesión matutina como en la vespertina, sacando más de una décima a Hulkenberg (Force India) y casi un segundo al español Fernando Alonso, que concluyó en la quinta posición.
En una jornada sin accidentes destacables, todas las escuderías, a excepción de la española HRT, todavía sin poder pasar el test de choque en su monoplaza, salieron al trazado en una primera y suave toma de contacto con Montmeló, que acogerá otras siete jornadas de entrenamientos, hasta el 24 de febrero y del 1 al 4 de marzo.
Vettel, al volante de su nuevo Red Bull, consiguió el mejor registro con 1:23.265, superando al alemán de Force India Nico Hulkenberg (1:23.440) y al británico Lewis Hamilton (1:23.590), segundo y tercero, respectivamente.
Por su parte, Fernando Alonso dio un total de 75 vueltas al asfalto catalán pese a sufrir diversos problemas técnicos en su F2012, suficientes para conseguir el quinto crono (1:24.100) y empezar a constatar que el nuevo ‘cavallino rampante’ trata mejor los neumáticos Pirelli que en el pasado Mundial.
En cuanto a los nuevos Mercedes W03, presentados a primera hora de la mañana, se quedaron en la sexta posición del veterano Michael Schumacher, que espera ser más competitivo que en el año en su regreso al ‘gran circo’ y, por lo menos, intentar disputar el título con los Red Bull, que volverán a ser los grandes favoritos.
Un paso adelante. El director deportivo de la escudería germana, Ross Brawn, destacó que el nuevo bólido es para sentirse orgullosos de él. «Hasta ahora hemos conseguido los resultados para los que hemos trabajado duro. A pesar del diseño del morro, el W03 es una interpretación elegante de las normas y un claro paso adelante sobre su predecesor tanto en diseño como en sofisticación», indicó.
Mientras tanto, Michael Schumacher reconoció que sigue sintiendo «algo especial» cuando le toca estrenar un nuevo monoplaza. «Los días como éste son preciosos, porque siempre están llenos de esperanzas. La semana pasada, cuando lo pilotamos por primera vez, inmediatamente nos dio buenas sensaciones», reveló.
El ‘Káiser’ ya piensa en trabajar duro para convertirse en un rival competitivo. «En las dos próximas semanas vamos a ver cómo es de grande el paso adelante que hemos dado, pero los ingenieros se han esforzado al máximo. Sé cuál es la recompensa que ellos quieren y vamos a luchar por ella. Por mi parte, estoy listo para pelear de nuevo, deseando que empiece la temporada», añadió.
Por otra parte, su compañero Rosberg destacó la belleza del coche, algo que espera plasmarlo sobre la pista con buenos resultados. «Será interesante aprender más y ver dónde estamos en las próximas semanas», concluyó.