La selección española de balonmano se volvió a topar con Dinamarca y perdió la ocasión de jugar la final del Europeo de Serbia, después de caer -como ya ocurrió el pasado año en el Mundial de Suecia- en un emocionante partido ante los vigentes subcampeones del mundo por un ajustado 24-25.
El actual bronce mundialista estuvo impreciso y errático en ataque ante el 6-0 danés, pero tiró de coraje y de defensa para mantenerse dentro del duelo, que se le escapó en los instantes finales.
La selección no sacó partido a su buen primer cuarto de hora de partido. Valero Rivera volvió a recuperar el 5-1, con García Parrondo de avanzado, para frenar la circulación de la primera línea danesa, a la que incomodó desde el principio, sobre todo a su estrella, Mikkel Hansen, incapaz de anotar y cometiendo muchas pérdidas.
Pero Dinamarca esperó y cortocircuitó el ataque español, al que dejó sin anotar desde el 10-8 (min. 20), y encontró en Mogensen, primero, y en Lauge Schdmit después, la fórmula desde fuera. Los actuales subcampeones del mundo se pusieron por delante y se llegaron a marchar al descanso dos arriba tras un golpe franco anotado por Hansen con el reloj a cero.
El ‘muro’ danés se agrandó después del paso por los vestuarios. El ‘bosque’ de brazos del centro de la defensa de Dinamarca anuló el pobre lanzamiento desde fuera español poniendo cuesta arriba el encuentro (12-17, min. 38).
Valero Rivera no daba con la tecla, y el equipo no hallaba el camino. Pero llegó Jorge Maqueda, que con tres tantos lideró la recuperación española (17-18, min. 46).
Fue un visto y no visto, Dinamarca aprovechó otro despiste y volvió a abrir una brecha que parecía definitiva (20-23, min. 54).
El bronce olímpico entonces encontró a un sensacional Sierra, que con sus paradas devolvió la esperanza y lo apretó todo (23-23, min. 56) para el final. Fue el momento de Hansen, que desarboló en dos uno contra uno, uno de ellos con suerte, para desequilibrar la balanza. Tras el 23-24 del lateral del Copenhague, España perdió un nuevo balón, pero su defensa le dio una vida más, transformada por Víctor Tomás. Hansen no falló, y un último lanzamiento de Ugalde, objeto de un posible siete metros, se fue fuera, y con ello el pase a la final.