La cultura del tebeo ya tiene escuela y editorial en Burgos

I.L.H. / Burgos
-

Iván Sarnago y Guillermo Martínez abren en Foramontanos 'El Saloncito del Cómic', un espacio de formación, ocio y difusión que engloba estudio gráfico, biblioteca, librería y café

Es una escuela, un estudio gráfico, una biblioteca, una librería, un café y la sede de una nueva editorial. El Saloncito del Cómic se abre hoy en Burgos en la plaza de Foramontanos como un espacio cultural vinculado al mundo de las historietas y los tebeos, los videojuegos y el dibujo, el guión y la tira cómica, el cine y todas aquellas disciplinas artísticas con menos representación en la ciudad.

Detrás de este proyecto pionero en Castilla y León está el dibujante Iván Sarnago (Green Onions, Time Ray, Chica de serie B) y el programador y creador de videojuegos Guillermo Martínez Jiménez (PíoPío Juegos). El germen de la idea está en las clases que Iván Sarnago ha ido impartiendo en espacios y centros diferentes. A la necesidad de contar con un aula propia (en este caso 2 repartidas en la planta baja) se han unido las dificultades que tienen los autores de cómics para publicar y distribuir sus obras. Así es como nace la nueva editorial Unrated Comics, con sede en la planta alta del local.

Unrated Comics nacerá oficialmente en enero con varios tebeos online: «Nos vamos a especializar en dar un poco más de contenido al tradicional trabajo en papel.Se podrá ampliar la historia en 4 páginas al comprarlo en una versión de descarga, el lector podrá tener una aparición especial o cameo en la historieta, podrá acceder a una portada alternativa o elegir a un personaje como co-protagonista en una entrega. En papel trabajaremos bajo demanda y para salones del cómic», resume Sarnago.

La editorial se estrenará reeditando la obra del dibujante burgalés y con nuevas colecciones de otros autores. Por ejemplo, habrá una nueva línea de 1900, cómic steampunk de Nacho  Tenorio y Rafael Ruiz-Dávila, y saldrá en papel La abubilla Alicia, del burgalés Chapu, para público infantil.

En cuanto a la escuela, no solo quieren formar a dibujantes noveles, sino que también pretenden  «dar a conocer el mundo y la cultura del cómic al público en general, reeducar desde abajo y recordar lo que es y para qué sirve, porque un cómic no se diferencia de un libro», añade Sarnago.

Además habrá un hueco para el videojuego, faceta de la que se encarga Guillermo Martínez: «Queremos centrarnos en sus orígenes, en los antiguos, dando clases a todos los niveles tanto de diseño como de programación».