Iván Urbano reflejó fielmente el sentimiento del vestuario tras el empate ante el Lemona. «Lo que ha sucedido es el reflejo de toda la temporada», aseguró, visiblemente afectado, tras el partido. Y precisamente esos errores, unido a la pésima gestión deportiva dentro del club, están conduciendo al Burgos a la Tercera División.
El partido del domingo o el inolvidable 2-4 ante la Arandina (después del 2-1 el equipo burgalés regaló tres tantos a su rival) son dos ejemplos evidentes, cinco puntos perdidos de una manera imperdonable. Son partidos que se convierten en una auténtica comedia, que en otra situación produciría hasta risa, pero que en el estado actual del conjunto burgalés lo único que provoca es la cercanía de un descenso cuyas consecuencias ahora mismo son impredecibles.
Y todo ello ante una afición de diez, con un comportamiento sobresaliente. «Su apoyo nos permitió remontar», reconoce Urbano, un jugador que también ha sido protagonista de varios errores graves, pero cuya implicación y profesionalidad está fuera de toda duda.
«Siempre llega algún error que nos condena», concluye un futbolista que, como el resto de los que quedan de la pasada campaña, está viviendo un calvario después de las famosas celebraciones por el ascenso.
Esa afición, harta de lo que ve domingo tras domingo y que solo ha podido celebrar un triunfo en El Plantío en la Liga (ante el Palencia), se volcó con los suyos, se cansó de gritar el ya famoso ‘sí se puede’ y recibió como único premio un nuevo mazazo, un nuevo fracaso que compromete seriamente el futuro del Burgos.
El desenlace final del partido dejó extremadamente tocada a la plantilla cuando le restan aún 14 partidos de Liga. La frase más repetida por el entrenador y por sus futbolistas fue ‘ahora toca levantarse’. «Tal y como ha ido el partido y con lo que nos había costado dar la vuelta al marcador es un empate muy duro. Hay que levantarse y pensar en el próximo partido», dijo Iray, uno de los nuevos de la que se apuntó al mensaje ya habitual pero muy poco efectivo después de cada derrota.
«Este empate no sirve de casi nada para ninguno de los dos equipos. En la situación que estamos hay que sumar de tres en tres y un punto no ayuda mucho. Tal y como ha sido el partido duele más el resultado aunque hay que seguir adelante», concluyó el jugador tinerfeño llegado procedente del Sporting Mahonés.