Cinco personas, cuatro menores y un adulto, resultaron ayer heridas de escasa consideración a consecuencia del incendio que se declaró a primera hora de la tarde en una vivienda situada en el número 6 de la calle Tamarón, de la localidad ribereña de Santa Cruz de la Salceda.
El fuego, al parecer, se inició en la entrada de la vivienda, en el acceso a la sala, poco después de las 17:00 horas, sin que aún se hayan determinado las causas. Las llamas se extendieron afectando a algunos de los muebles y enseres existentes en la estancia, el zócalo y el friso de la pared así como al cuadro de protección eléctrica.
Se da la circunstancia de que en el inmueble, además del adulto, una mujer de 41 años cuyos datos de filiación corresponden a las iniciales M.J.R.O., se encontraban varios niños ya que estos días se celebra el Carnaval y no hay clases. Al verse sorprendidos por las llamas subieron al primer piso para proveerse de agua e intentar sofocarlas. Sin embargo, cuando intentaron bajar de nuevo, el fuego y el humo se lo impidieron, viéndose obligados a abandonar la casa por una ventana situada en la primer planta,
Tras recibirse varias llamadas en el Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 avisando del incendio, hasta el lugar de los hechos se desplazaron una dotación del Servicio de Extinción de Incendios de la capital ribereña y la Guardia Civil, que solicitó posteriormente asistencia sanitaria para los heridos.
En el lugar, los facultativos del 112 atendieron a cuatro personas, un varón de 11 años, L.G.R., que fue dado de alta in situ, y la citada mujer y otros dos menores, D.S., mujer de 9 años, 7 M.A.R. varón de 12, que fueron trasladados en UVI móvil y soporte de vital básico al Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero con síntomas de intoxicación leve por inhalación de humo. Según algunos vecinos, una quinta persona, también menor cuyos datos de filiación no han trascendido, fue trasladado previamente al centro sanitario arandino en un vehículo particular al sufrir quemaduras leves en las manos al parecer cuando intentaba salvar de las llamas las cazadoras que estaban en un perchero.