El importante e imparable incremento de la demanda de alimentos y productos básicos de limpieza e higiene al que se viene enfrentando Cáritas desde el principio de la crisis ha hecho que la entidad se organice y cree un centro de distribución que ha ubicado en sus instalaciones de la calle San José. El objetivo de este nuevo servicio, que está atendido por tres personas voluntarias, es «dar la mayor cobertura a las necesidades más perentorias lo que al mismo tiempo alivia a las familias con escasos ingresos para hacer frente a otras posibles urgencias», según explicó el responsable de Comunicación y Sensibilización de la ONG católica, Alfredo Calvo.
De esta manera se centraliza el reparto que se hacía en las parroquias (arciprestazgos). Este nuevo servicio no estará abierto al público sino que sus usuarios deberán acudir a por aquellos productos que necesiten con el preceptivo informe de la trabajadora social o la persona voluntaria que se ocupe de su caso.
MÁS PRÁCTICO. Para ello necesitarán unos vales que serán canjeados por los productos. «Los vales estarán asociados al precio del producto por lo que el usuario podrá saber lo que se gasta», precisó Calvo, quien añadió que se trata de una medida que quiere ser «más práctica para las familias y dar una mayor variedad de productos». Cáritas reparte entre las personas que lo necesitan y así lo acreditan comida y productos de limpieza e higiene donados por el Banco de Alimentos de Burgos y por diferentes empresas.
Desde que comenzó la crisis económica y financiera, en 2008, las peticiones de productos básicos se han disparado en todas las instituciones. En el Ayuntamiento, por ejemplo aumentaron el año pasado más de un 25% por respecto al 2010.
Recientemente la Concejalía de Servicios Sociales ha hecho público los datos más llamativos que indican a qué nivel está aumentando la pobreza en Burgos y es que las denominadas solicitudes de subsistencia (alimentación y vestido) crecieron un 62,8% en 2011 por encima del año anterior.