Están detrás del Festival de Folclore, las marzas, la ofrenda de flores de San Pedro, los bailes de San Lesmes o los actos tradicionales de Carnaval. El Comité de Foclore Ciudad de Burgos lleva 25 años reivindicando el puesto que le corresponde a la cultura tradicional y el papel que debe tener en una sociedad cambiante. Porque en el folclore están las raíces de lo que somos, las huellas de la transmisión oral y los bailes y cánticos que recogen costumbres, vestimenta, vocablos e instrumentos que hablan de cómo fuimos.
Han estudiado y documentado la indumentaria de las amas de cría que hoy viste a las reinas de las fiestas, vestir y acicalar a los Gigantillos, recuperar tradiciones y recopilar música y bailes, difundir el folclore burgalés por medio mundo y organizar charlas, conferencias, exposiciones, talleres y hasta convocar premios.
A la agrupación que representa a 2.000 personas de once colectivos les hemos visto pedir que se despejara la plaza de San Juan de la estatua de Diego Porcelos para que no desmereciera el Festival de Folclore, pedir un escenario más grande para las marzas, solicitar un Museo para los Gigantillos o que se bauticen las calles con nombres de tradiciones locales.
Tal el día como el lunes 13 de febrero, pero del año 1987, siete agrupaciones decidieron unir sus fuerzas para proteger la cultura tradicional. El acta fundacional lo firmaron Justo del Río, Grupo Tradicional Gavilla, Tierras del Cid, Estampas Burgalesas, Ballet Elena Munguía, Diego Porcelos y Amigos de la Dulzaina. Años más tarde se unieron Nuestra Señora de las Nieves, Los Zagales, Danzantes y Escuela Municipal de Dulzaina.
30 años de las Marzas
Una de las actividades con más éxito de convocatoria es el festival que a primeros de marzo se celebra en el polideportivo El Plantío. Este año las marzas cumplen tres décadas y el Comité de Folclore ha decidido celebrarlo.
Para el domingo 4 de marzo están preparando varias actuaciones conjuntas con aquellos bailes y montajes que más han sorprendido en estos años como las danzas del trenzado o los castilletes.