Las interminables obras de la A-1, cuya finalización oficial se produjo a finales de diciembre del pasado año, siguen dando disgustos a los usuarios de la autovía. Tres personas resultaron ayer heridas de gravedad después de que dos coches colisionaran de frente en un tramo en el que solo estaba habilitada la calzada de circulación en dirección Burgos, porque la otra estaba cortada para la realización de labores de reasfaltado.
Así que ambos sentidos del tráfico compartían una misma calzada, con dos carriles separados por conos de color naranja. A las 11,25 de la mañana un Peugeot 307 y un Renault Laguna chocaban frontalmente por causas que aún están por determinar, en el kilómetro 203 de la vía, a la altura de Villamanzo.
La centralita del teléfono de emergencias de Castilla y León se colapsaba pocos segundos después, ya que fueron numerosos los testigos del siniestro. La mayoría se temía lo peor, dada la violencia del impacto. De hecho, tres personas quedaban atrapadas dentro de los vehículos, lo que hizo necesaria la presencia de los Bomberos de Burgos, que acudieron con el equipo de excarcelación.
La liberación de los dos ocupantes del Renault Laguna fue muy trabajosa, según señalaron los efectivos del parque. R.M.V., un hombre de 33 años, y S.V.R., mujer de 35, estaban aprisionados entre los asientos y el salpicadero. Para colmo, el capó de su coche había quedado bajo el quitamiedos, circunstancia que alargó las labores de liberación. Asimismo, hubo que abatir todo el lateral del conductor para poder sacarle. Estas dos personas resultaron heridas con múltiples fracturas y traumatismos. La mujer era trasladada en ambulancia, acompañada por médicos de Atención Primaria de Lerma, hasta el Complejo Asistencial de Burgos. Y el varón también viajaba hasta el hospital burgalés, pero en UVI móvil.
En el Peugeot 307 viajaba un hombre de 70 años de edad, de iniciales F.G.H., que también tuvo que ser rescatado. En este caso, fue el helicóptero medicalizado de Sacyl el que le trasladó hasta Burgos capital.
Hasta el lugar del siniestro se desplazaron varias patrullas del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil, con el fin de detener la circulación tras el accidente y regular después el paso de vehículos, una vez retirados los automóviles afectados. Se produjeron algunas retenciones hasta que las grúas pudieron llevarse a los automóviles implicados.
El grueso de las obras de remodelación de la A-1 terminaron antes de que finalizara el pasado año. Sin embargo, otros trabajos, para cuyo desarrollo era necesario el buen tiempo -como el reasfaltado de las calzadas- se aplazaron hasta el mes de marzo. Pero como la Aemet pronosticó para ayer y toda esta semana que luciría el sol en la provincia, se adelantaron esas tareas, que continuarán llevándose a cabo en estos días.