g. arce / burgos
Los sindicatos representativos en Caja de Burgos (Asecam-Csica, UGTy CCOO) mostraron ayer su oposición a la propuesta presentada por la dirección de Banca Cívica en la mesa laboral para cerrar 156 oficinas y dar salida a 1.480 trabajadores en el grupo financiero. Las tres organizaciones coincidieron en afirmar que en el territorio natural de la caja de ahorros local (Castilla y León y Cantabria) está ya ajustado tanto su número de oficinas (127), como su plantilla (675 trabajadores, 226 en servicios centrales y 369 en la red comercial), máxime cuando en el último proceso de prejubilaciones han salido de la entidad 117 empleados.
El sindicato mayoritario en la Caja, Asecam-Csica, destacó ayer que el planteamiento de cierres y despidos es «una propuesta sujeta aún a negociación» que se ha dado a conocer en vísperas de que comience la segunda fase del proceso de integración financiera, en el cual Banca Cívica no oculta que está estudiando su participación.
Asecam-Csica (integrado en el Sindicato Independiente de Banca Cívica)coincide con CCOO en pedir la dimisión de los dos copresidentes del Grupo, Enrique Goñi y Antonio Pulido, pues considera que el plan presentado es una prueba del «fracaso de su gestión» al frente de Banca Cívica. La dimisión se podría solicitar en próximas reuniones del Consejo de Administración.
«mala gestión». CCOO insistió en que «no sobra ningún trabajador, sobran directivos incapaces y oportunistas», a los que reprochan su política de retribuciones mientras optan por los despidos traumáticos para ocultar su «mala gestión», apunta el portavoz en Caja de Burgos, Jesús Zamanillo. Este sindicato exige una negociación «real» en la que «se pongan todas las cartas sobre la mesa en la que se hable tanto de modelos de negociación como de todo el capítulo de costes para buscar la viabilidad integral de la entidad y no el sacrificio de personas».
CCOO lanza un «mensaje claro» en el sentido de que «los intereses de los profesionales de Banca Cívica están plenamente vinculados con los intereses de la clientela y de los accionistas minoritarios de la entidad, todos tenemos como interés común una mayor viabilidad de la entidad».
Desde UGT se reclama «documentación» e «información puntual y detallada» sobre los cierres y despidos. «No descartamos más medidas si la empresa no negocia lo que mandata el convenio», aseguró ayer Juan Antonio Gutiérrez, miembro de la Ejecutiva Estatal de UGT en Banca Cívica, quien insistió en la necesidad de disponer de ese plan de viabilidad para poder seguir adelante con las negociaciones.
Tras reconocer que los sindicatos se levantaron de la primera reunión de la mesa negociadora y aclarar que la negociación «no se ha roto», Gutiérrez ha enviado un mensaje a los trabajadores en el sentido de que los sindicatos no van a consentir ni tolerar «atropellos que se salgan del marco de la negociación». Dicho esto, ha asegurado que si se demuestra que las medidas son necesarias se harán «pero pactadas».
Durante el día de ayer se realizaron concentraciones de trabajadores en las sedes de Banca Cívica en Pamplona y Sevilla. UGT y CCOO han convocado una concentración ante la Casa del Cordón a las 12,00 horas del martes.