El portavoz de la Federación Española (RFEF), Jorge Carretero, confirmó ayer que la final de la Copa del Rey se jugará en Mestalla o en el Vicente Calderón, las dos alternativas que se ofrecerán a los finalistas tras la negativa del Real Madrid a ceder el Santiago Bernabéu.
En un principio, el organismo también declaró que el feudo del Espanyol, el estadio de Cornellá, estaba entre los candidatos, pero el club lo desmintió horas después en un comunicado.
«Si no hay más opciones, estas son las que estarán encima de la mesa, siempre y cuando sea el día 25 de mayo porque en Madrid, el día 20, hay un concierto».
Además, confirmó que no hay nada decidido y que esperan una respuesta de Barça y Athletic para esta semana. «Todavía no hay nada decidido hasta que nos reunamos con los clubes y pongamos sobre la mesa las alternativas que hay y ellos decidan», recordó.
De ser en Mestalla, se repetiría la final de 2009, cuando los blaugranas ganaron a los ‘leones’ (4-1). Sin duda, el feudo levantino parte con muchos números por su capacidad (55.000 aficionados), similar al Calderón (54.851).
En cuanto a las obras en el Bernabéu, precisó que la RFEF no debe juzgar la negativa. «La única valoración que hacemos es que si usted me dice que en su casa no puede celebrar el cumpleaños porque está de obras, no puedo ir. No puedo hacer ningún juicio de valor. Parece ser que ya las tenían programadas», sentenció.