El Barcelona tratará de aparcar la euforia por su pase a la final de la Copa del Rey para no descolgarse de su lucha por el liderato en el campeonato de Liga. Y es que, antes de ese partido de sede y fecha indeterminada, el conjunto culé sabe que las prioridades son la competición doméstica y la Champions; y como advertía Gerard Piqué el pasado jueves, los azulgranas están dispuestos a «darlo todo» para pelear por el primer puesto con el actual líder, el Real Madrid. Dentro de ese objetivo, el primer reto se presenta hoy con un complicado encuentro frente al Osasuna en el Reyno de Navarra.
El conjunto de Pep Guardiola visita un campo que siempre resulta incómodo, pero aún más en plena ola de frío siberiana que puede dejar los termómetros en Pamplona rondando los 5 grados bajo cero durante el encuentro. De hecho, esta semana, el equipo local ha tenido que entrenarse sobre hierba artificial puesto que sus campos de preparación amanecieron completamente helados y, por tanto, impracticables.
La última visita de la escuadra blaugrana al feudo navarro se saldó con victoria por 1-2 en la vuelta de la Copa del Rey, en un duelo casi intrascendente por el 4-0 conseguido en la ida en el Camp Nou. Por ello, esa referencia cercana en el tiempo apenas es válida, porque será un partido totalmente distinto ya que Osasuna busca su primera victoria del año y recibe a los de Pep Guardiola en un clima gélido por el tiempo y caliente por el ambiente que encontrarán. El mismo técnico rojillo, José Luis Mendilibar, ha asegurado que es «posible» vencer a los catalanes.
Con esta idea en mente, y con las únicas bajas por lesión de Masoud y Kike Sola, el conjunto pamplonés quiere volver a estar en los puestos de arriba, algo que conseguiría en caso de victoria, porque en función del resto de resultados podría acabar la jornada en posiciones de acceso a la Europa League. Eso sí, sus augurios no son buenos, no solo por el rival al que se enfrentan, sino por su trayectoria en este 2012 en el que no conocen la victoria, con dos derrotas y dos empates. En la convocatoria rojilla destaca, eso sí, la ausencia de Eneko Satrústegui que había sido el lateral titular en las últimas siete jornadas de Liga.
Regresa Iniesta. Por parte blaugrana, el objetivo está más que claro: no perder la estela del Real Madrid. Los siete puntos que les separan son muchos, pero no es una distancia insalvable, como repiten desde la Ciudad Condal, si bien es imprescindible no tropezar en los encuentros que restan de Liga. Por ello, el referente positivo de las victorias en la Copa del Rey es bueno, pero el contexto de ambas competiciones no tiene absolutamente nada que ver.
En cuanto a los jugadores que viajarán al Reyno de Navarra destaca la baja de Sergio Busquets y la duda sobre el estado de Pedro Rodríguez. El primero se cayó a última hora de la lista, porque sigue recuperándose del pisotón sufrido en la victoria ante la Real Sociedad en la jornada pasada, mientras que el canario es duda por unas molestias físicas, por lo que aunque fue convocado por Guardiola, su presencia en el terreno de juego es bastante improbable. La gran noticia en el conjunto culé es el regreso de Andrés Iniesta, que ya jugó los últimos minutos ante el Valencia en la semifinal de Copa.
Los precedentes, con Pep Guardiola en el banquillo, ilusionan al aficionado blaugrana ya que en los partidos posteriores a una clasificación para la final del torneo del K.O, se han conseguido sendos triunfos, lo que permitiría al equipo alargar la buena racha para seguir presionando al Madrid. Los culés no olvidan que en caso de conseguir la victoria, el Barcelona dormiría a cuatro puntos del líder que juega mañana.