El Real Madrid retoma hoy la Champions con un partido en el que opondrá calidad, mentalidad y su magnífica racha de juego y resultados para salir victorioso ante un CSKA falto de rodaje, pero más acostumbrado al césped artificial del Luzhniki y a las bajas temperaturas que se vivirán en Moscú.
El equipo blanco, que se convirtió en la quinta escuadra en ganar los seis encuentros de la fase de grupos, estuvo cerca de ser el primero en llegar a los octavos sin encajar goles (el 6-2 ante el Dinamo de Zagreb lo impidió), y acabó con 19 a favor y solo dos en contra, imbatido en los tres partidos a domicilio en Zagreb (0-1), Lyon (0-2) y Amsterdam (0-3).
Esa gran racha intentará continuarla cuando visite al cuadro eslavo en un duelo inédito, manteniendo la magnífica línea de las últimas semanas, en las que ha sumado ocho victorias ligueras consecutivas que le permiten tener encarrilado el título con 10 puntos de ventaja sobre el Barcelona.
Así, la clave será mantener el mismo guión de los últimos partidos y trasladar su supremacía doméstica a Europa, ya que el doblete sigue siendo el gran objetivo, y todo pasa por regresar a casa con un resultado positivo ante un adversario al que le podría pesar la falta de rodaje.
Y es que el bloque moscovita no disputa un partido oficial desde que se impusiera al Inter de Milan (1-2) en San Siro el pasado 7 de diciembre para certificar su pase como segundo del grupo. De hecho, se ha mostrado casi más fiable a domicilio, ya que en su propio feudo perdió ante el Inter y el Lille y solo venció al Trabzonspor.
Desde entonces, en estos más de dos meses, el equipo ruso, que nunca ha perdido en sus cinco encuentros ante españoles, ha disfrutado de un parón invernal que ha compaginado con varios ‘stage’, dos de ellos en España.
Sin embargo, contará a su favor con la frescura física y con el hecho de haber podido preparar específicamente este partido durante semanas. En la competición doméstica de su país regresará a la acción el día 3, recibiendo al líder, el Zenit de San Petersburgo, del que le separan seis puntos, en un choque que será decisivo en sus aspiraciones, antes de pensar en la vuelta en el Bernabéu.
Bajo cero. A su favor contará también con su mejor habituación al frío. La temperaturas no serán tan bajas como la semana pasada como cuando jugó el Athletic, pero se esperan quizá hasta 10 grados bajo cero en el Luzhniki, un estadio de césped artificial de última generación.
En el aspecto deportivo, Leonid Slutsky echará de menos a Vagner Love, una de las estrellas del equipo que ha vuelto a Brasil, además a los sancionados Nababkin y Mamayev. Por lesión tampoco estarán Keisuke Honda y Mark González, ya que el japonés sigue renqueante de sus problemas de rodilla y el chileno ha recaído de su lesión en la cadera.
Pero, la principal preocupación será en la portería, con la baja de Akinfeyev y tras la marcha de Gabulov, las opciones son el poco experimentado Sergei Chepchugov y el jovencísimo Sergei Revyakin, ambos de 16 años, que se estrenarían en la competición.
Enfrente, el Real Madrid también tiene bajas importantes como la de Ángel di María, que reapareció ante el Racing, marcó y volvió a lesionarse, y Lass, que no se ha recuperado de su lumbalgia. Así es casi segura la vuelta de Arbeloa al lateral tras cumplir su sanción, mientras que Sergio Ramos regresaría al eje de la zaga.
Coentrao apunta a la titularidad, aunque habrá que esperar si es en detrimento de Marcelo en el lateral o para reforzar el centro del campo, donde Khedira volvería al once inicial, dejando sin sitio a Granero o quizá a Kaká.