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Baloncesto

De El Plantío a la gloria

@jorgealopez18 - miércoles, 14 de octubre de 2015
Anna Cruz, con la camiseta del Arranz Jopisa en su tercera y última temporada en Burgos. - Foto: Luis López Araico
Diez años después de su llegada a Burgos, Anna Cruz logra el anillo de la WNBA

En el verano de 2005 llegó a Burgos una joven jugadora, que aún no había cumplido 19 años, en busca de hacerse un nombre en el baloncesto profesional español. Catalana, con tres temporadas de apariciones fugaces en el UB Barça, vio en el Arranz Jopisa una oportunidad de adquirir experiencia y crecer como baloncestista. Una década después, aquella chica ha tocado el cielo de la WNBA.

Anna Cruz llegó al Ciudad de Burgos como una de las más firmes promesas del baloncesto español. Había sido, un año antes, subcampeona de Europa júnior con la selección española y en tres temporadas en el polideportivo burgalés dio un salto de calidad decisivo en su carrera. Desde su primera temporada ya se erigió en uno de los referentes.

En su primera campaña en el Arranz Jopisa jugó un total de 29 partidos en los que promedió 5,7 puntos, 2,4 rebotes y 1,1 asistencias en 16:50 minutos; en la segunda, mejoró sus registros hasta los 11 puntos, 3,7 rebotes y 1,9 asistencias en 32 encuentros y en la tercera sus cifras se dispararon: en 26 partidos (35:29 minutos) logró 13,1 puntos, 5 rebotes y 2,6 asistencias como promedio.

Fue la tercera y última de sus temporadas en Burgos la más triste en lo colectivo, pero quizás la más provechosa en lo individual. El equipo fracasó con estrépito, acabó colista y se vio abocado a la Liga Femenina 2 tras una década en la élite. Pero para Cruz fue un curso acelerado de responsabilidad. El bajo nivel del grupo, el rendimiento mediocre de sus compañeras y los muchos cambios en la plantilla hicieron que jugara con regularidad no solo de escolta, sino también de base, una mejora que ha resultado fundamental. Era tal su peso en el equipo que permaneció casi la totalidad de minutos en la cancha (apenas se perdió un promedio de 4,5 minutos por duelo) y se ganó el fichaje por el Olesa-Espanyol como paso previo (2009) al Rivas Ecópolis, equipo que en esos momentos luchaba por ser alternativa al duopolio Ros Casares-Perfumerías Avenida. Con las madrileñas ganó dos Copas de la Reina (2011 y 2013) e incluso disputó una final de la Euroliga (2012).

Aunque, sin duda, es una imagen de la segunda temporada la que mejor muestra da del carácter y espíritu competitivo de la barcelonesa. De la mano de Evaristo Pérez Torices, con la rumana Paula Ciocan y María Asurmendi como bases; la belga Anke de Mondt y la propia Cruz de escoltas; Iciar Germán y la burgalesa Leticia Revilla en la posición de alero y la húngara Petra Ujhelyi, Marta Zurro, Sonia Blanco e Iria Villar por dentro, el equipo alcanzó su más altas cotas: concluyó la liga regular en tercera posición, se quedó a 5 puntos de la final de la Copa de la Reina y disputó las semifinales de la Liga Femenina con el Perfumerías Avenida. El 20 de abril de 2007 se disputó en El Plantío el segundo partido de la eliminatoria, que llevó a las salmantinas a la lucha por el título y certificó la mejor campaña del Ciudad de Burgos. Pero, a pesar de todo lo logrado en siete meses mágicos, Anna Cruz lloraba desconsolada camino del vestuario.

Es ese afán competitivo, ese querer más el que hizo que Anna Cruz se asentara en la selección española absoluta, donde ha logrado dos bronces europeos (2009 y 2015) y un bronce (2010) y una plata (2014) mundiales. Es su deseo de lograr más títulos, de ser mejor jugadora, lo que le hizo, en vista del descenso competitivo de la Liga Femenina, fichar por el Nadezhda Oremburgo en 2013 para jugar como base. Y es esa voracidad la que le permitió llegar a la WNBA en 2014, defendiendo la camiseta de la franquicia neoyorquina de las Liberty.

En su primera temporada dejó buenas sensaciones, pero cambió de equipo en el verano de 2015 (la WNBA se disputa entre mayo y octubre) al no aceptar renunciar a disputar la liga rusa ni el Europeo con España. En Minnesota, con las Lynx de "la Jordan del baloncesto femenino", Maya Moore, su presencia en pista incluso ha aumentado pese a dejar de ser titular habitual como sí era en Nueva York. Ha promediado 29,1 minutos de juego con 8 puntos, 3,6 rebotes y 3 asistencias. Y esta madrugada (española) ha puesto la guinda: en el Target Center, venciendo a Indiana Fever en el quinto partido (69-52 con 5 puntos y 4 asistencias), ha logrado su primer anillo, siendo así la segunda española en lograrlo tras la legendaria Amaya Valdemoro, con tres consecutivos entre 1998 y 2000 en las filas de las Houston Comets.

Anna Cruz, que el día 27 cumplirá 29 años, ha tocado el cielo; con paso previo por El Plantío.

 

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Anna Cruz, segunda de la izquierda con gorra, celebra el éxito junto a sus compañeras. @minnesotalynx
Anna Cruz, segunda de la izquierda con gorra, celebra el éxito junto a sus compañeras. - Foto: @minnesotalynx
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