Siempre hay oportunidades cualquiera que sea el entorno y las circunstancias por las que pasemos, sólo tenemos que tener la habilidad personal, profesional y empresarial para aprovecharlas». El consejero delegado de Telefónica, Julio Linares López, llegó el jueves a Burgos -invitado por el Círculo de Actualidad Empresarial- confiado de la solidez de su compañía y, sobre todo, de las perspectivas de crecimiento de negocio en el futuro. Como prueba de ello, traía bajo el brazo el incremento de un 15% de los dividendos que este año repartirán entre el millón y medio de accionistas de la operadora, una medida de impacto inusual en los tiempos de austeridad y recortes que corren.
¿Qué les lleva a esta política de retribución?
Tenemos que remunerar competitivamente a nuestros accionistas: Ellos están invirtiendo, están confiando en la compañía y lógicamente deben de tener una remuneración acorde con el crecimiento y los resultados que estamos teniendo y, sobre todo, con el crecimiento que confiamos tener en el futuro. Por lo tanto, creo que hemos sido coherentes.
¿Cómo ve la crisis desde su despacho?
Atravesamos un momento económico difícil en el que debemos asumir nuestra responsabilidad y contribuir a la recuperación, pero debemos confiar en que esta coyuntura pasará, y entonces, cuando todo se estabilice de nuevo, como sin duda ocurrirá, ganarán los que hayan sabido aprovechar las oportunidades. Debemos encarar el futuro con una pizca de optimismo, aunque sin perder de vista lo que está pasando.
¿Les afecta la crisis de igual manera en los 25 países donde prestan sus servicios?
No, cada mercado es diferente. Lógicamente, crecemos más en mercados no maduros como Latinoamérica, que en los ya afianzados, que tienen menor margen de crecimiento. Desde el punto de vista de resultados, estamos satisfechos. No podemos ceder al pesimismo y dejar de invertir. Telefónica no tiene en este momento un problema de supervivencia, así que nuestra obligación es invertir y aprovechar las oportunidades. Para ello contamos con una ventaja diferencial respecto a nuestros competidores que es nuestra diversificación. Estar presentes en más de 25 países al tiempo te permite compatibilizar la gestión de negocios maduros en los que la crisis económica ya está teniendo un mayor impacto con la gestión de otros negocios dónde el momento de mercado todavía presenta enormes oportunidades de crecimiento.
¿Han notado un descenso en el número de clientes de telefonía fija, móvil y banda ancha?
El mercado sigue creciendo, menos que estos años atrás, pero crece. Ahora nuestra tarea debe centrarse en el desarrollo de nuevos productos y servicios, y en seguir innovando, entendiendo que la coyuntura no nos permite en este momento vender o captar nuevos clientes al mismo ritmo que antes. Hay que centrar los esfuerzos en proteger las fuentes de ingresos actuales, como la banda ancha fija y los servicios tradicionales móviles, y en incrementar en lo posible otras como la banda ancha móvil y los datos móviles, que también están presentado interesantísimos crecimientos.
Las compañías de telecomunicaciones lideran las listas de las oficinas de consumidores. ¿Están haciendo todos los esfuerzos posibles para atender a los clientes?
El mercado de las telecomunicaciones ha crecido de forma tan súbita y tan exponencial en muy pocos años que, en un tiempo récord, muchos millones de personas hemos tenido que acostumbrarnos a su uso cotidiano. Y se han convertido en algo tan imprescindible que necesitamos que funcionen siempre a la perfección. Por ello, los clientes no dudan en utilizar las herramientas a su alcance para quejarse, y hacen bien, eso es lo que deben hacer, y así, obligarnos a los agentes del sector a mejorar. Telefónica, para la cantidad de clientes que gestiona, los millones de contactos con ellos que acumula al año y los cientos de miles de operaciones que se realizan, tiene un ratio reducido de quejas, muy por debajo de cualquiera de nuestros competidores. Según el Ministerio de Industria, tenemos 0,52 reclamaciones por cada 10.000 clientes, el ratio más bajo de todo el sector, tanto en telefonía fija como en móvil, y lo mismo ocurre con otros parámetros como el tiempo de resolución de las reclamaciones planteadas y la eficacia en la resolución de quejas de facturación. Nuestros servicios de atención al cliente residencial, el 1004 y el 609, acaban de ser premiados por expertos del sector, y somos, año tras año, el mejor operador en su relación calidad-precio, según la Unión de Consumidores de España. Con todo, por supuesto que no podemos estar satisfechos mientras haya un solo cliente decepcionado con nuestro servicio. Trabajar para la calidad es una obsesión para nosotros.
¿Veremos precios más bajos en la factura del teléfono?
Le aseguro que no va a encontrar otro bien de consumo cuyos precios hayan bajado lo que han bajado las llamadas telefónicas en los últimos años. La telefonía fija ha recortado sus tarifas aproximadamente a la mitad desde 1998, y, paralelamente, no cesan de salir al mercado planes de descuento, tarifas planas, bonos de minutos…, que hacen que ya prácticamente nadie pague sus llamadas, ni fijas ni móviles, a sus precios nominales. Le recuerdo que las comunicaciones son la única industria deflacionaria en los últimos años, la única que contribuye a contener el IPC. Es un sector cuyas tarifas en un período de 6 años se han situado más de 30 puntos por debajo de la evolución del IPC general, mientras que en Europa tan sólo 20. Es decir, que en España, los precios de las telecomunicaciones han bajado 10 puntos más que en los países de nuestro entorno.
Su trayectoria profesional en Telefónica ha estado muy vinculada al departamento de I+D. ¿Cómo ve la investigación en la empresa española?
Efectivamente, las áreas de investigación y desarrollo han sido mi ámbito durante bastantes de los muchos años que llevo en Telefónica. Y me enorgullece mucho que esta compañía sea la primera empresa española en inversión en I+D. El año pasado empleamos en ello alrededor de 600 millones de euros. Según el último informe de la Comisión Europea, Telefónica es la primera empresa española en inversión en I+D, y la 41 en Europa, unas cuatro veces más que la segunda compañía de la lista de empresas españolas. Y un dato más, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Telefónica representa el 84% del esfuerzo en I+D de las empresas del Ibex-35. Estos datos, sin duda positivos, dejan ver, sin embargo, que a la gran empresa española le queda mucho camino por recorrer en este ámbito, y eso debe cambiar, pues la innovación es un motor de crecimiento indiscutible e imprescindible para enfrentarse al futuro.
¿Qué le falta a España para tener una docena de "Telefónicas" repartidas por el mundo?
Los últimos 10 ó 15 años han sido claves para la historia empresarial española de nuestras fronteras hacia fuera. Telefónica ha pasado de ser la corporación número 72 en importancia mundial a la 30 en sólo 8 años. Es la cuarta compañía de cualquier sector más importante de Europa, y la tercera de telecomunicaciones del mundo. Una trayectoria impresionante basada en el esfuerzo de todos los que la formamos y, por supuesto, al respaldo de nuestros ya más de 250 millones de clientes en todo el mundo. En otros sectores también se han conseguido grandes cosas, y hay grandes multinacionales españolas en la industria de la banca o la energía, que están presentes en áreas geográficas hasta hace poco tiempo impensables.
¿Qué perspectivas les abre la nueva regulación de las redes de banda ancha ultrarrápida sobre fibra óptica en España y qué proyectos tienen en este campo?
Estamos comercializando los primeros servicios sobre fibra desde hace ya unas semanas, el llamado Trío Futura 30 megas, del que ya están disfrutando unos miles de clientes en las 13 provincias donde vamos más avanzados en el despliegue. Estamos realmente ilusionados en este proyecto, creemos que la fibra es el futuro y que puede impulsar definitivamente la Sociedad de la Información en España, además de situar a nuestro país a la cabeza de Europa en nuevas redes e infraestructuras. Es una oportunidad histórica y hay que aprovecharla.
Presiden el foro es.internet en el que se debate el futuro de la red ¿Cómo lo vislumbra?
Vivimos la era de la convergencia. Cada vez tiene menos importancia el soporte, el dispositivo al través del cual los clientes acceden a los servicios. La misma cosa se puede hacer en el ordenador, desde la tele o desde el móvil, esto es así y lo será cada vez más. El futuro sólo puede plantearse entendiendo que los clientes han dejado de ser pasivos para ser activos, de demandar contenidos a, además, producirlos. Que están preparados y tienen conocimientos, y, por ello, exigen calidad, tanto en el ámbito empresarial como en el doméstico.
Y también velocidad...
En internet, en mi opinión, el futuro tendrá mucho que ver con las redes ultrarrápidas sobre fibra óptica, que multiplicarán las velocidades a las que estamos acostumbrados, tanto de bajada como de subida, y eso dará paso a nuevos servicios que ahora nos parecen futuristas pero que se instalarán en nuestra vida cotidiana, como la telemedicina, la videoconferencia de calidad para el ámbito del hogar, la televisión en alta definición. Es también el momento de las redes sociales, del intercambio de contenidos entre usuarios. Y está por definir el modelo idóneo para el acceso a los contenidos, un tema complejo en el que confluyen los intereses de varias partes.
¿Y la telefonía móvil?
En la telefonía móvil, creo que es el momento de las nuevas aplicaciones, la televisión, la música, las nuevas formas de publicidad… El dispositivo móvil ya es mucho más que un teléfono, los clientes se están habituando a llevar consigo su correo electrónico, su agenda, sus contactos, y eso no hará otra cosa que aumentar. En ese sentido, Telefónica es líder en acercar a sus clientes lo último de lo último, y seguiremos trabajando en esa línea para trasladar a nuestros usuarios la idea de que, estando con nosotros, tendrán a su alcance los mejores terminales del mercado mundial.
¿Qué proyectos tienen en Castilla y León y, más en concreto, en Burgos
Nuestro objetivo es seguir siendo un referente en eficiencia y calidad en Castilla y León, mejorando la satisfacción de los dos millones de clientes que tenemos en la Comunidad, y continuar dando apoyo a la economía regional, a la que el Grupo aporta con su actividad el 1,74% de PIB, gracias a nuestras inversiones superiores a los 100 millones/año que nos permite crear más de 4.500 puestos de trabajo entre el empleo directo e indirecto. En 2008, Telefónica contó con la colaboración de 170 proveedores de Castilla y León a los que adjudicó contratos por valor de 78 millones. El centro de Telefónica I+D en Boecillo es un referente a nivel nacional, y nuestra apuesta más clara por la innovación como fuente de crecimiento económico y como uno de los ejes de nuestro desarrollo.
¿Seguirán invirtiendo en el ámbito rural?
Continuamos con el esfuerzo de despliegue de infraestructuras en la Comunidad y también en la provincia. El porcentaje de cobertura móvil en Burgos es del 99% y el de ADSL, del 93%. Asimismo, la capital tiene uno de los planes de despliegue de banda ancha más ambiciosos e importantes de España. Y hemos dotado, de la mano de Aena, al aeropuerto de Burgos de las últimas infraestructuras en telecomunicaciones. También queremos mejorar la calidad de vida de los castellanos y leoneses con servicios de utilidad en sectores estratégicos como la Sanidad o la Educación. Ejemplo destacado ha sido la implantación, como socio tecnológico de Sacyl, del servicio de Cita Previa Sanitaria, servicio pionero en España, o la implantación de nuestras más modernas tecnologías en el nuevo complejo hospitalario de Burgos. En lo referente a Educación, Fundación Telefónica ha facilitado cursos a través del programa EducaRed Innova que han contado con la participación de más de 600 profesores y padres de alumnos. Además, estamos comprometidos con el patrimonio histórico y cultural de la provincia a través de proyectos como Arsvirtual, de Fundación Telefónica, que han facilitado el conocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras de monumentos como la Catedral o los yacimientos arqueológicos de Atapuerca gracias a internet. En definitiva, reitero nuestro compromiso con la sociedad burgalesa, el medio ambiente y, sobre todo, con las personas, apostando por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como elemento integrador.
Es usted un exponente de la emigración y fuga de talentos. ¿Cómo podría evitarlo Burgos?
Bueno, estudié en Medina todo el tiempo que fue posible hasta que no tuve más remedio que ir interno a Burgos para poder finalizar el bachillerato. En aquel entonces no había posibilidad de estudiar una carrera en Burgos y tuve que seguir emigrando, en este caso a Madrid, donde ya todo se fue encadenando hasta hoy. Ahora ya no es necesario tener que realizar este recorrido, pues existen oportunidades de poder estudiar diferentes materias sin tener que desplazarse mucho. No obstante, cada vez más vivimos en una aldea global en la que lo importante son los recuerdos y los sentimientos que se alimenten y mantengan sobre el propio lugar de nacimiento y los míos sobre Medina son muy intensos.