«Los campistas tenéis un diez en convivencia y ese es un valor muy importante para Burgos 2016». Con estas palabras, la gerente del camping de Burgos, Mar Morales, recibió a los doscientos campistas de clubes de Castilla y León, País Vasco y Cantabria que están pasando el fin de semana en Burgos.
La reunión, que se celebra cada año en una ciudad diferente, trata de dar un apoyo a la candidatura burgalesa para ser capital europea de la cultura dentro de cinco años, al margen de cumplir con los objetivos tradicionales de mantener en contacto a la comunidad campista de la región. La organizadora de la cita y presidenta del club burgalés, Ana María Bernabé, destacó que «nos gusta juntarnos para estar en contacto y hablar de las actividades que han hecho unos y las que han hecho otros. Es una forma de vernos y pasar unos días al aire libre, que es lo que nos gusta».
Aunque el tiempo no está acompañando del todo a la cita, los campistas lo llevan con alegría porque las inclemencias forman parte de toda acampada y, lo que es más importante, porque ahora viajan todos en caravana. «De los doscientos que hemos acudido, solo hay una tienda», señala Bernabé antes de admitir que «era mucho más bonito cuando veníamos todos con las tiendas porque al montar y desmontar te lo pasabas muy bien, pero la verdad es que todos nos hemos acomodado y llevamos la caravana o la autocaravana porque la tienda es más incómoda y la humedad...».
Aunque la cita comenzó oficialmente ayer a mediodía, los primeros campistas llegaron el viernes por la tarde, no sin dificultades. Algunos de los que vinieron desde Aranda, tardaron casi cuatro horas en llegar a Burgos por las obras en la carretera y, una vez que llegaron, se encontraron con la carretera cortada y unas indicaciones que tildaron de deficientes. Una vez que todos estuvieron instalados, cumplieron con el programa y ayer por la mañana visitaron el MEH, aunque llegaron a tiempo de la inauguración, a la que asistió el concejal de Deportes, entre otros.