Tienen talento para la música y a partir de ahora tendrán la posibilidad de potenciarlo aún más gracias a que han sido seleccionados para formar parte de la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León después de superar unas duras pruebas.
Sara Isabel González, Adrián Rioja y David Tomé, alumnos del Conservatorio Profesional de Música Rafael Frühbeck de Burgos completarán su formación con profesores de primer nivel y ofrecer conciertos junto a otros 41 jóvenes de la región que también han sido seleccionados.
Los tres se habían presentado en anteriores ocasiones a las pruebas, pero no fueron seleccionados. Ahora lo han conseguido, de modo que su satisfacción es aún mayor. Sus profesores también están contentos porque supone una oportunidad única poder formar parte de una orquesta y es un premio al trabajo bien hecho.
La prueba consistió en la interpretación de dos obras, una de acompañamiento al piano y otra para instrumento solo. Además, este año se pidió a los aspirantes interpretar tres fragmentos orquestales de una sinfonía de Tchaikovsky.
Sara González, de 17 años y estudiante de sexto curso de grado profesional de violín, está encantada de haber sido seleccionada entre los 58 aspirantes a una de las 21 plazas de violín. Espera que su participación en la Joven Orquesta le sirva para conocer a otros compañeros de la región, saber su nivel y ver de cerca cómo es el trabajo dentro de una orquesta. «Estoy muy contenta de haber sido seleccionada. Por fin, después de tres años intentándolo, tengo plaza. Espero que sea una buena experiencia».
Por su parte, David Tomé, también de 17 años, estudia sexto curso de grado profesional de viola. Al igual que su compañera se había presentado en varias ocasiones y tenía esperanzas. «Había 9 plazas y se presentaron 11 personas, así que tenía más posibilidades de entrar».
De su paso por la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León espera aprender nuevas técnicas y conocer a otros alumnos. «Te viene bien conocer a compañeros de otras provincias de cara a poder hacer un grupo musical en un futuro. También está bien ver técnicas de otros profesores y ponerte las pilas».
Adrián Rioja es el más pequeño del grupo. Tiene 14 años y estudia tercer curso de grado profesional de violín. Reconoce que acudió a las pruebas de selección con muchos nervios. «Me había presentado en otras ocasiones, pero estaba más nervioso porque tenía que competir con muchos más alumnos», aseguró.
Subraya que será un impulso a la carrera musical que le gustaría emprender y le animará a estudiar más. «Me ayudará a aprender más», precisó.
Los tres estudiantes están dispuestos a dedicarse profesionalmente a la música. Este curso dos de ellos terminan el grado profesional y les gustaría acceder al superior.
conciertos. Los 44 alumnos seleccionados de la región tendrán una concentración de formación y ensayos en las vacaciones de Semana Santa y a su término ofrecerán un concierto. Posteriormente, habrá nuevas concentraciones y conciertos en Navidad y verano.
La profesora del Conservatorio Raquel Rodríguez, en nombre del equipo directivo y docente, subrayó que el paso por la orquesta de estos alumnos será un refuerzo en sus estudios y les ayudará a acercase a lo que siente un músico profesional al tener que preparar unas piezas e interpretarlas.