Un total de 25 profesionales sanitarios han recibido algún tipo de agresión verbal en lo que va de año, según datos facilitados por el Sindicato de Enfermería Satse. De ellos, 11 son médicos; 10, personal de Enfermería y el resto, otro tipo de personal como celadores y administrativos.
Los incidentes se han producido en igual medida en Atención Primaria y en Especializada y en los servicios de Urgencias de una forma más destacada. En cualquier caso, ninguno ha llegado a ser denunciado aunque sí se ha seguido el protocolo interno, que incluye la comunicación del hecho a los superiores. «Hay miedo a denunciar a una persona que te ha agredido en el desarrollo de tus funciones porque en muchas ocasiones el paciente o el familiar advierten al profesional que le esperan a la salida o le hacen otro tipo de amenazas similares», explicó Belén Fontúrbel, secretaria provincial del Satse.
Fontúrbel añadió que aunque se hayan reflejado 10 agresiones verbales hay muchas más faltas de respeto que no trascienden y «no se reflejan en los papeles porque la gente no quiere hacer nada». Además, es pesimista con respecto al futuro; está convencida de que estas agresiones y faltas de respeto van a ir a más: «La gente cada tiene que esperar más porque cada vez hay más presión asistencial y esto conlleva, en ocasiones, una pérdida de nervios para el usuario pero también el no poder llegar a todo estresa a la enfermera, es un círculo vicioso».
La Consejería de Sanidad de la Junta presentó el año pasado una campaña con el lema "Espacio de salud, espacio de respeto" con la que se pretendía concienciar a la población sobre la importancia de mantener las formas frente a un personal que está realizando su trabajo. Además, puso a disposición de los sanitarios cursos de prevención, un protocolo de actuación en casos de agresión y tomó otro tipo de medidas como contratación de vigilantes de seguridad, instalación de cámaras y circuitos cerrados de televisión , instalación de botones "antipánico" fijos y portátiles e implantación de sistemas de triaje e información en el servicio de Urgencias, que aparece siempre como uno de los que más agresiones acapara.
La Junta dispone, además, de un listado de los centros más conflictivos de la comunidad autónoma que incluye un total de 48 de los que seis pertenecen a Burgos: Gamonal Antigua, Comuneros, Aranda Sur, Miranda Este, Miranda Oeste y Briviesca.
Por su parte, el Colegio Oficial de Médicos de Burgos se adhirió el año pasado al protocolo contra las agresiones de la Organización Médico Colegial. Además, esta institución se presenta como acusación particular en todos los casos que se denuncian.