Los autobuses antiguos que dona el Ayuntamiento a diferentes ONG para su traslado a países en vías de desarrollo no son ningún chollo. Que duda cabe de que el Consistorio burgalés cede los vehículos con la mejor intención del mundo. Pero su estado de conservación hace que en ocasiones no lleguen a su destino.
Es lo que ha pasado, por lo menos, con uno que fue jubilado en 2007 -como consecuencia de la adquisición de 28 nuevos autobuses mediante el sistema de renting-. Lleva aparcado en una calle de Madrid más de seis meses, en concreto en la calle Perelada, en el barrio de Vallecas. La historia es curiosa. Un lector de la web forocoches.com lanzó un comentario en el que denunciaba la presencia de un autobús aparcado en su calle, en Madrid. La matrícula: BU-8798-L, o sea, de Burgos. Tras 6 meses y muchas llamadas a la Policía lo que consiguió este ciudadano es que «lo movieran un poco para que no entorpecer tanto la entrada de los garajes», señala este individuo en la web. Se trata de uno de los 35 autobuses que el Ayuntamiento retiró en 2007 y que después ha ido donando a diferentes ONG. Éste, según ha confirmado el servicio de Autobuses de Burgos, fue donado a la Asociación de Acción Comunitaria para el Desarrollo humano y la Promoción Artesanal de bolivianos, Codehpra, con la cual no ha podido ponerse en contacto este periódico. Tiene la sede en la calle Perelada, de Madrid, pero es imposible contactar con ella porque no aparece ningún teléfono. El Ayuntamiento de Burgos lo ha intentado pero no ha podido.
«Nosotros lo cedimos a la asociación y, una vez firmados todos los documentos, nos desentendimos; si está abandonado supongo que tendrá que retirarlo la Policía Local de Madrid», señala Esteban Rebollo, concejal de Movilidad.
Desde el Servicio de Autobuses del Ayuntamiento de Burgos reconocen que buena parte de los vehículos donados estuvieron más de dos años parados en los aparcamientos de carretera de Poza. Por lo que su puesta a punto fue bastante costosa, entre «cambios de aceite, seguros, revisiones, etc». Y algunas ONG, como Cruz Roja o Intermundi, «terminaron por no llevarse todos los vehículos que habían pedido por no poder hacerse cargo de su mantenimiento», señalan las mismas fuentes.
En Acción Social, los técnicos desaconsejan está fórmula de cooperación al desarrollo. Lo que hay que hacer, es «conseguir el dinero y comprar los vehículos allí, porque a veces el traslado en barco es más caro que el autobús», señalan estas fuentes.