La noche empezó intimista, recogida y con la elegancia discreta de una Joan Baez que salía al escenario con chaqueta y pantalón negro y una camiseta gris. Pero con la canción de Dylan Blowin´in the wind, y ya en los bises con El preso número 9 y Gracias a la vida, se desató la euforia. El público la despidió de pie, lanzándole rosas y absolutamente entregado a las canciones y a la voz de la mujer que ha hecho historia poniéndole música a lo que pocos se atrevían a decir.
Hora y media antes, en el patio de butacas de Cultural Caja de Burgos la recibía un público de mediana edad que, según se escuchaba en los pasillos, deseaba desde hace décadas asistir a un concierto de la leyenda de la canción protesta. Minutos antes de empezar se rememoraron conciertos significativos, como uno que dio en España coincidiendo con el Proceso de Burgos y en el que la que fuera compañera sentimental de Bob Dylan aprovechó para decir lo que pensaba de Franco.
En esta ocasión se trataba de presentar los temas de su último trabajo, Day after tomorrow, por lo que el concierto comenzó con uno de los temas del nuevo disco, Lyly of the west. La cantante presentó su nuevo repertorio sin dejar de interpretar temas compuestos hace muchos años, como la balada folk Silver Dagger, que Baez versionó en 1960, con 19 años.
Acompañada de su guitarra, alternó canciones interpretadas junto a los cuatro músicos que la acompañaban con otras en las que solo había dos guitarras, temas tocados únicamente con la suya e, incluso, a capela, recordando el mayor festival de música de la historia: Woodstock.
Fueron muy aplaudidas La llorona, Farewell Angelina y Llegó con tres heridas, la canción de Joan Manuel Serrat compuesta a partir de un poema de Miguel Hernández. Entre medias, en un tono melódico y con una presencia física en el escenario de las que no se olvidan, la autora de discos como Where are you now, my son?, Diamonds & Ruts y Gracias a la vida, fue desgranando ritmos de folk, country y pop-rock en canciones como God is God, Love song, Gospel ship o Butcher boy.
El de Burgos era uno de los cinco únicos conciertos que la cantante estadounidense dará en España. Tras su paso por Barcelona, Joan Baez actúa mañana en Vigo, el domingo en Gijón y el 12 en Madrid. Precisamente por las escasas fechas de la gira, entre los profesionales que se acercaron hasta aquí para cubrir la información se encontraba el fotógrafo Domingo J. Casas, autor de más de 150 portadas de discos y que hace poco presentó en la ciudad sus mejores instantáneas de los Rolling Stones.
Con las entradas agotadas desde hace semanas, el de ayer fue un concierto que había hecho historia antes de empezar y que, con el telón bajado, lo ratificaba. Es también un reto para Caja de Burgos porque éste será difícil de superar.