El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Atapuerca acogió la reunión de ayer.
Javier Lacalle, de Burgos; Fernando Gómez, de Atapuerca y Arturo Pascual, de Briviesca.
A sabiendas de que la liberalización inmediata y total de la AP-1 es poco menos que imposible, la plataforma de la N-I encabezada por los municipios de la mancomunidad Encuentro de Caminos (Atapuerca, Fresno de Rodilla, Monasterio de Rodilla, Orbaneja Riopico, Cardeñuela Riopico y Quintanapalla) y el de Rubena ha rebajado en parte sus pretensiones.
El debate que ayer congregó en el Ayuntamiento de Atapuerca a representantes de 20 poblaciones afectadas por la nacional -57 fueron los municipios invitados- sirvió para poner sobre la mesa tres propuestas claras. La primera, la de exigir al Ministerio de Fomento el comienzo inmediato de las obras para la mejora de la N-I, «adjudicadas hace dos años y que todavía no han comenzado», según explicó Arturo Pascual, concejal del Ayuntamiento de Briviesca.
La segunda, que mientras duran esos trabajos, la AP-1 levante sus barreras a todos los vehículos, «con el fin de que la Nacional soporte el menor tráfico posible durante las obras y así se reduzca la peligrosidad en la vía», según afirmó José María Manrique, concejal de Monasterio de Rodilla.
Y una tercera, la de continuar negociando con el Ministerio de Fomento para que la liberalización total de la autopista se produzca antes de 2018.
La exigencia original de la plataforma pasaba por el rescate inmediato. Sin embargo, algunos testimonios contribuyeron a reducir su ambición. Uno de ellos fue el de Juan Antonio Caño, de la Asociación N-I de Briviesca. Según indicó, en varias reuniones mantenidas con Europistas, los directivos «aseguraron que no quedaría libre; que están abiertos a un peaje blando si el Ministerio de Fomento lo propone, pero nada más».
Arturo Pascual habló en los mismos términos, subrayando la dificultad de rescatar la autopista. Por ello, él defendió reclamar al Gobierno central el inicio de las obras de mejora de la Nacional. «Que empiecen mañana mismo y no me vale que vaya un señor a arrancar una excavadora un martes, mueva unas piedras y se vaya», sentenció. Pascual propuso que mientras duraran los trabajos la AP-1 quedara liberalizada para los burgaleses. Una propuesta que se quedó corta al parecer de la mayoría de los alcaldes. Y así lo expresó el de Monasterio de Rodilla: «Si no se desvían los camiones a la autopista, así como la mayoría de los coches, la N-I en obras sería más peligrosa». Al final, la petición será la de la apertura del peaje para todos los tráficos.
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Burgos, Javier Lacalle, mostró su «total» apoyo a las reclamaciones de la plataforma. Aunque sus declaraciones también sirvieron para poner los pies en el suelo. Sobre la liberalización total, indicó que las negociaciones deberían ir orientadas a un «adelantamiento del rescate». Que podría ser en 2013, 2014 ó 2015.
También afirmó que «no tiene sentido la construcción de una autovía nueva». Por una razón muy simple. «De ninguna de las maneras las obras de una nueva doble vía empezarían siquiera antes del año 2018, que es el del rescate de la AP-1», aseveró. Sobre el estudio que el Ministerio de Fomento está realizando para resolver el problema de ese corredor aseguró que «no va a resolver nada, no va a decir nada nuevo».
Juan Miguel Busto, alcalde de Quintanilla San García, subrayó la importancia del mantenimiento de la N-I. Y es que aunque la autopista quede liberalizada, la nacional es la vía por la que circularán los habitantes de los pueblos para los pequeños trayectos, ya que la AP-1 solo tiene salidas y entradas en Briviesca y en Miranda. «La N-I es ahora mismo un camino, los arreglos que se ejecutan son chapuzas que la convierten en una vía intransitable incluso para tractores», indicó. Busto fue quien dio forma a la proposición final que salió del debate.
Tras la reunión de ayer, la plataforma enviará un documento con estas tres exigencias a todos los municipios situados en el entorno de la N-I -57 en total-. La idea es que eleven al Pleno de sus ayuntamientos la propuesta. Todos los que la aprueben figurarán como municipios firmantes del documento que se enviará al Ministerio de Fomento. «Y cuantos más haya más fuerza podremos hacer para que seamos tenidos en cuenta», señaló Fernando Gómez, alcalde de Atapuerca y portavoz de la plataforma.
Descartes
Antes del debate, tanto él como Rafael Solaguren-Beascoa, vocal de la mancomunidad Encuentro de Caminos, hicieron una presentación sobre el origen de sus reivindicaciones y sus propuestas. Entre ellas, descartaron la realización de una nueva autovía, por considerar la opción más cara (640 millones de euros) y más lenta (10 años). También descartaron el desdoblamiento, por las mismas causas. Y también el peaje blando -solo para los usuarios habituales- alegando que esta medida «no arreglaría el problema del tráfico masivo».
A la reunión acudieron los alcaldes o representantes de Atapuerca, Barrios de Colina, Briviesca, Burgos, Cardeñuela Riopico, Cascajares de Bureba, Cerratón de Juarros, Fresno de Rodilla, Fuentebureba, La Vid de Bureba, Miraveche, Monasterio de Rodilla, Orbaneja Riopico, Prádanos de Bureba, Quintanilla San García, Quintanapalla, Quintanavides, Rubena, Santovenia de Oca y Zuñeda. Como ausencias importantes, la anunciada del alcalde de Miranda, Fernando Campo; el de Pancorbo, Jaime Estefanía, o el de Oña, José Carlos Castresana.