Estamos acostumbrados a ver el mundo desde una perspectiva horizontal, y a veces, incluso, cabizbaja si nos hemos levantado con el pie izquierdo. La instalación de Isaac Martínez (Sacris) en el centro de la ciudad quiere que alcemos la vista al cielo, que observemos el mundo con una nueva luz y que nos detengamos a admirar los pequeños y coloristas detalles cotidianos que a menudo ignoramos.
Las catorce fotografías retroiluminadas colocadas en el techo de los soportales de Antón harán que miremos hacia arriba y que cambiemos el enfoque que tenemos de un nudo marino, unas bolsas de plástico, unas sillas apiladas, unos tubos de obra o una huella de rueda en el camino: «Son imágenes que cualquiera puede observar, pero que no solemos ver. Son cosas sencillas, alejadas de los temas rebuscados y retocados que facilitan ahora determinados programas fotográficos. Son elementos urbanos de los que ofrezco una visión personal, un encuadre concreto y un contraste específico», afirma el autor de las instantáneas.
Sus imágenes nada tienen nada que ver con la Catedral o el Cid, por ejemplo, y quizá por eso le gustó tanto el proyecto que le propuso el Ayuntamiento de Burgos: «Es una idea innovadora y vanguardista. Me parece genial porque, además, hemos conseguido que las imágenes se vean bien por el día, pero que se vean aún mejor por la noche», resume mientras recuerda que lleva trabajando con cajas de luz desde hace dos décadas.
Esta técnica consiste en colocar unos tubos lumínicos detrás de la obra. La imagen, impresa en una lona que deja traspasar la luz, se coloca delante. El resultado es un cuadro que "realza" su aspecto en función de que se conecte o no la iluminación que lo acompaña.
Las fotografías de Isaac Martínez (Sacris), de cuatro metros de largo por tres de ancho, llaman la atención sin necesidad de que se las arrope con ninguna luz. Pero con ese efecto las instantáneas cobran una nueva dimensión en el paisaje nocturno de la ciudad. De momento, y hasta mañana por la noche cuando se inaugure la instalación, las imágenes están escondidas bajo un papel de estraza. Sin embargo, si ha presenciado alguna de sus últimas exposiciones, es probable que determinadas obras le resulten familiares.
Las fotografías seleccionadas pertenecen a la muestra Una visión personal, que el artista ha mostrado en todas las provincias de la región (aquí fue en el Museo de Burgos), dentro del programa de exposiciones Constelación Arte que organiza la Junta de Castilla y León. En esa muestra el fotógrafo se «estrenó» con la imagen digital, porque hasta entonces había sido reacio a abordarla. Una cámara compacta -en algunos casos- y su artístico ojo hicieron el resto.
Próximos proyectos
Al margen de esta instalación para observar en contrapicado, Isaac Martínez tiene dos nuevas propuestas para exponer durante los próximos meses.
Una tiene que ver con sus más de medio centenar de retratos a pintores burgaleses -y que confía exponer en el Arco de Santa María- y otra está relacionada con las imágenes pérdidas del viejo tren.