Dependencias municipales del área de Hacienda.
«La crisis ha hecho que algunos ciudadanos se relajen en sus obligaciones con el Ayuntamiento», asegura el concejal de Hacienda, Ángel Ibáñez. Lo dice él y lo demuestran los datos. En el año 2009 el Consistorio recaudó en la vía ejecutiva 6,57 millones de euros en impuestos, un 29% más que en 2008, cuando tuvo que acudir a este procedimiento para cobrar cinco millones de euros.
De 2008 a 2009 la recaudación por vía voluntaria ha descendido un 0,29% al pasar de 87,6 millones de euros a 87,3. El descenso en términos reales es mayor, ya que el número de ciudadanos obligados a pagar impuestos sube cada año -el censo en la capital aumenta cada ejercicio- así como el importe de esas tasas.
Otro de los motivos por los que aumenta la recaudación vía ejecutiva tiene que ver con la modernización que ha experimentado en los últimos años el servicio de recaudación. El sistema que gestiona la base de datos «tiene identificados a todos y cada uno de los ciudadanos que viven en Burgos, algo que contribuye sin duda a tenerlos localizados en el caso de que sea necesario enviarles una notificación de apremio», explica el concejal popular.
El procedimiento que sigue el Consistorio en caso de que un ciudadano no pague sus impuestos de forma voluntaria es la siguiente. Primero se le manda una notificación en primera instancia. Si no abona lo que debe se le envía otra notificación -segunda instancia-. Y si continúa sin cumplir con sus obligaciones con la ciudad se publica en el Boletín Oficial de la Provincia el embargo de la cuenta bancaria. Para ello resulta imprescindible el acuerdo que tienen Ayuntamiento y Agencia Tributaria. Además, el Ayuntamiento ha acortado los plazos en el envío de las comunicaciones con el fin de que los infractores no usen el argumento de que su obligación ha prescrito para dejar de pagar sus impuestos al Ayuntamiento.
El número de morosos reales «es muy reducido, más que el de las entidades financieras, porque los ciudadanos son conscientes de que los mecanismos de seguimiento del Ayuntamiento están siendo implacables», sostiene Ibáñez. «Es muy difícil escaparse», resume. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento utiliza el servicio de Inspección en el caso de los grandes contribuyentes que intentan eludir sus compromisos fiscales con el Consistorio.