Roberto Rey (i.), propuesto como uno de los directores generales del Grupo, conversa con otro directivo tras el encuentro celebrado ayer en Saldañuela.
La naturaleza jurídica del Grupo Banca Cívica y el rechazo sindical a que se configure como una sociedad anónima con licencia para operar como un banco, está centrando los últimos flecos de la negociación de este complejo proceso financiero, que ya tiene prácticamente cerrados los documentos básicos (el contrato de grupo y el plan de integración), y que ya se aproxima a la convocatoria de los consejos de administración y asambleas generales de las tres cajas implicadas, algo que se debería producir a lo largo de este mes.
Los promotores del proyecto han encargado un estudio al despacho Uría Menéndez, el mismo que diseñó el finalmente fallido proceso de integración de las seis cajas de Castilla y León, en el que analiza las características y ventajas de cuatro alternativas de naturaleza jurídica que podría adoptar el grupo económico consolidable de cajas para empezar a operar en los mercados nacional e internacional.
En concreto, el estudio, que será analizado previsiblemente en el Consejo de Administración de Caja Burgos convocado para el próximo día 10, analiza la posibilidad de transformar la sociedad central, que tendrá su sede en Madrid, en una confederación de cajas de ahorros, en una caja de ahorros única, en una cooperativa de crédito o en un banco.
Pese a ser la que más recelo despierta en la Mesa Laboral, esta última figura, una sociedad anónima con licencia para operar como un banco, sería la que más visos tiene de implantarse en la actualidad, no sólo por que tendría un respaldo legal en el que justificarse, sino porque es el procedimiento que más parece convencer al Banco de España por su facilidad de implantación.
La creación de una confederación de cajas e incluso de una caja requeriría cambios en la ley que regula el sector del ahorro, algo que se ha demostrado complejo y polémico en los últimos años por las reticencias de partidos políticos y gobierno autonómicos.
Recordemos que Uría Menéndez ya propuso en su proyecto de integración regional -que, maticemos, nada tiene que ver con el actual- la creación de una sociedad central constituida por las cajas como sociedad anónima y sujeta a la legislación mercantil ordinaria. Esta sociedad sería un establecimiento financiero de crédito sujeto a la supervisión del Banco de España.
Sindicatos
La pasada semana, la Mesa Laboral, en la que están los sindicatos representados en Caja Navarra, Caja Canarias y Caja de Burgos, dejó claro que no quiere que en este proceso se desvirtúe o desaparezca la naturaleza jurídica original de estas entidades y exigió por unanimidad que la sociedad central «sea una caja de cajas». Esta exigencia conlleva que el Grupo «incorpore a sus órganos de administración el control social e institucional que el modelo de cajas contiene en la actualidad».
Además, según las fuentes consultadas, la decisión en torno a la naturaleza jurídica del Grupo podría condicionar el voto en los consejos de administración, que las direcciones de las cajas desean que sea unánime, para entrar con buen pie a las asambleas generales (que se convocarán de inmeditato) y dar otro argumento a la Junta de Castilla y León, en el caso de Burgos, para aprobar la fusión virtual interregional que creará la novena caja de ahorros, con 45.000 millones en activos.
La calificación de Caja de Bugos según Moodys es Baa1, peor que Caja Duero, pero mejor que Caja España. Esa calificación le impide, por ejemplo, renovar las garantías de fondos de inversión. En la misma situación se encontrarían Caixa Manresa, Caja Burgos, Caixa Terrassa, Caja Insular de Canarias y Caja España, curiosamente, todas ellas implicadas en procesos de fusión o integración.
Para Union Caja Duero y Caja España:
Somos ya muchos los que pensamos así como tú. Recuerda quién promovió la primera gran manifestación en contra de la fusión en Burgos, no digo que sea un gran partido pero puede tener futuro.
Yo también soy ciudadano de Burgos.
Por favor, prestar atención a las noticias que se irán produciendo con la unión de estas dos Cajas y en la que nos querían meter los a mi juicio "enemigos de Burgos".
Hoy ya sale que no van a poder ni aspirar a los Fondos del FROB ya que es condición indispensable tener un rating mínimo de A con perspectiva estable o positiva.
Los dos chollos con los que nos querían emparentar están de la siguente manera la caja salmantina está calificada por Moody's como A3 pero con perspectiva negativa, y la leonesa se encuentra en BBB+ según Fitch.
Gracias Juanvi (PP), Gracias Oscar (PSOE).
Hago desde aquí un llamamiento. Soy burgales y no tengo un partido local, podía alguien serio presentarse. Creo que tendría un gran respaldo.