Lo de la dinamización turística del Valle de Tobalina a través de la construcción de un parador nacional de turismo en el área de influencia de la central nuclear de Santa María de Garoña da mucho de sí. Fue una de las primeras medidas que se conocieron del denominado "plan Garoña", un documento que recoge numerosas actuaciones destinadas a evitar que el drama del paro aplaste la comarca de las Merindades tras el cierre del monocultivo de la zona: la central nuclear.
Dado que poco más se sabía entonces, la primera reacción fue la de tirar de humor negro para analizar cómo reconvertir a un ingeniero nuclear en un brillante mozo de maletas. O enseñarle a recargar el minibar en lugar del reactor. La lectura berlanguiana de la propuesta quedó aparcada cuando el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, vino, tres meses más tarde de lo anunciado, a explicar en qué consiste el citado plan.
Bonificaciones fiscales, desarrollo industrial, turismo -aquí entra el parador en cuestión-, créditos blandos para la implantación de empresas, desarrollo de las infraestructuras pendientes e incluso el prometido desdoblamiento de la N-1 se incluyeron en el documento. Así, en grandes epígrafes y sin concretar, el ministro presentó la alternativa gubernamental y se marchó por donde había llegado.
Precisamente porque son muchos los municipios sobre los que impactará el cierre de Garoña, precisamente porque no se dijo nada concreto, precisamente porque no hay fechas y precisamente porque las cientos de familias afectadas por el cerrojazo no saben de qué va el plan, los senadores del Partido Popular preguntaron por escrito al Gobierno sobre «las previsiones» para «construir nuevos paradores en la provincia de Burgos, con indicación del calendario de ejecución».
La pregunta quedó registrada el 30 de diciembre de 2009, más de 40 días después de que Chaves presentara el plan sin concretar cuándo y dónde se va a construir el establecimiento hotelero. Es más, dijo que se invertirían en él 24 millones de euros. ¿Se puede saber cuánto cuesta una obra que no sabes dónde vas a hacer? Al parecer sí. O no, porque la respuesta que ha dado el Gobierno, firmada por el presidente de la Cámara Alta, Javier Rojo, es cuando menos llamativa.
«El Gobierno no tiene previsto construir nuevos paradores en la provincia de Burgos». Así, en línea y media, en 13 palabras, ha contestado el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.
Así que una de tres. O en Ferraz se coordinan las actuaciones como lo haría una manifestación de párvulos, o el Gobierno se está riendo de las Merindades, la provincia y la región, o alguien va a tener que explicar cómo es posible que se dé una contestación así a una pregunta que cientos de familias tienen derecho ver respondida.