El alcalde y la subdelegada del Gobierno recorrieron el paseo de Atapuerca y su entorno junto a técnicos y responsables de la empresa adjudicataria.
La obra estrella del I Plan E, la remodelación integral del paseo de Atapuerca que se emplaza junto al río Arlanzón y frente al Complejo de la Evolución Humana, ha dejado de ser un proyecto para convertirse en realidad. El alcalde, Juan Carlos Aparicio, destacó ayer la «necesidad de esta actuación para la puesta en servicio del gran activo cultural que representa el Solar de la Evolución Humana». Necesario, explicó, por el «evidente» deterioro de buena parte de los pavimentos, incluso para el concepto de jardín que tenía el paseo de Atapuerca, pero también porque esta zona de la ciudad es el entorno más inmediato de la «mayor inversión cultural de la ciudad», conformada por los edificios del Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana (Cenieh), el museo y auditorio.
La obra se ha realizado con cargo al Fondo Estatal del Gobierno (Plan E) y ha supuesto un coste de 5 millones de euros. Comenzó en mayo y se ha prolongado durante siete meses.
Aparicio detalló que, gracias a estos trabajos, se ha mejorado la accesibilidad y permeabilidad al río -se han construido gradas de granito con taludes ajardinados y se ha realizado un nuevo acceso al río por el lado del Espolón, aguas abajo del Teatro Principal-, y además se ha limpiado el puente San Pablo y sus estatuas cidianas, obra de Lucarini.
Precisamente en relación con la posible adquisición por parte del Ayuntamiento de algunas maquetas y bocetos que hizo en su día el escultor vasco de origen italiano -tanto del diseño del puente como de las esculturas- Aparicio confió en que «las conversaciones entre el IMC y la familia fructifiquen y el Consistorio pueda contar con parte de su legado».
Asimismo el alcalde se refirió al papel relevante que juega el agua en el proyecto «como símbolo de vida y como origen de la evolución», expresada en una gran fuente ornamental que, por cierto, fue inaugurada con un breve espectáculo de luz y sonido.
En relación con la fuente hay que señalar que actualmente está muy próxima al paso de cebra. Sin embargo, dicho acceso peatonal es provisional y en cuatro o cinco meses, con la nueva fase de obras, entre la fuente y el nuevo paso habrá una distancia aproximada de 12 metros.
Segunda fase, al II Plane
Las obras inauguradas ayer en el Paseo de Atapuerca se van a completar con una nueva fase, que se centrará en la parte más próxima a los tres edificios del Solar. Los trabajos supondrán la peatonalización de la calle Valladolid y una gran pasarela peatonal que unirá la calle Gran Teatro con el propio paseo. Esta actuación se ha incluido en el II Plan E y tendrá un coste de unos 5 millones de euros.