Alfonso Salgado en una imagen de 2005.
Alfonso Salgado Espinosa nació periodista y lo fue durante toda su vida, aunque se jubilara ‘oficialmente’ de Diario de Burgos hace algo más de una década. Con la que era su segunda casa mantenía colaboraciones asiduas (la última, un reportaje sobre sus recuerdos de la calle La Puebla) y un contacto permanente con sus compañeros. En esta misma redacción ha escrito sus últimas crónicas, efemérides y críticas de arte, y desde la de la calle San Pedro de Cardeña ejerció gran parte de su trayectoria profesional.
Nacido en Valladolid en 1933, entró a formar parte de la plantilla de Diario de Burgos en 1969, dos años después de haber quedado finalista del Premio Nadal con la novela Alguien parecido a ti, y una década más tarde de haber iniciado su faceta periodística en La Voz de Castilla.
Entre 1969 y 1985 Alfonso Salgado comentaba la actualidad con un artículo diario en las páginas de este periódico bajo el seudónimo de ‘Burgense’, al margen de realizar otro tipo de colaboraciones. Unos años más tarde, su pluma se unió a la de los artistas de esta ciudad, sobre todo pintores, realizando críticas de arte de sus exposiciones. No había pincel que no conociera, ni obra que no distinguiera porque durante años siguió la pista, evolución y trayectoria de decenas de artistas que encontraron en él al mejor altavoz de su arte.
Cuando llegó la hora de celebrar el centenario de este periódico fue el encargado de coordinar los cuatro tomos de Un siglo del Diario de Burgos y un quinto volumen sobre Un siglo gráfico de Diario de Burgos, una obra que repasaba las informaciones y fotografías más relevantes publicadas en su primer siglo de vida.
Con una memoria envidiable, Alfonso Salgado era capaz de desglosar la trayectoria profesional y el pasado más reciente de una ciudad y de sus protagonistas. Aunque habría que decir que su trabajo -y su memoria- abarcaba también toda la provincia, ya que a ella le dedicó veinte años de profesión. Entre 1976 y 1996, Salgado recorrió todo el territorio provincial realizando reportajes, entrevistas y crónicas del acontecer diario de nuestros pueblos.
Su labor en el mundo de la prensa le valió varios reconocimientos, como el Premio Ángel de Pablos, otorgado por el Grupo Sarmiento en 1986; la Cruz de Oro de la Hermandad de Donantes de Sangre de la Seguridad Social de Burgos (de la que fue uno de sus fundadores), y la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco.
En 2007, desde la Asociación de Periodistas de Burgos se le rindió un homenaje, junto a un grupo de históricos socios, por toda una vida dedicada a la profesión. Precisamente ayer, el presidente de este colectivo, Guillermo Arce, destacaba la implicación que Salgado tenía con la propia asociación y la labor que siempre desarrollaba en defensa del gremio.
Pero no solo era periodista y apasionado del arte. Salgado Espinosa era también un reconocido escritor, conferenciante y pregonero. Además de quedar finalista del Premio Nadal, publicó El rostro y la máscara (1973), y era autor de una quincena de obras inéditas. Entre esos títulos se encuentran El palo y la astilla, Aviones de papel, El hombre de la mirada azul y A Salamanca pasando por Babel, entre otras.
El funeral de Alfonso Salgado se celebrará esta tarde, a las 16 horas, en la iglesia de La Merced.
En nombre de mi madre y de toda la familia, quiero agradeceros vuestars muestras de cariño hacia mi padre y hacia nosotros. Realmente, vuestra cercanía nos hace sentirnos tranquilos aunque tristes y orgullosos de haber tenido a Alfonso como esposo, padre, abuelo y, en todos los casos, como confidente, ejemplo y amigo. Alfonso Salgado Ruiz
Comienzan a desapàrecer aquellos en los que se apoyó el franquismo para mantener este país cuarenta años encadenado.!!Por fín!!.
¡ ALFONSO ¡ Me he quedado muy sorprendida al leer la triste noticia del fallecimiento de tu querido padre ,además en unos días tan significativos y familiares.No dudo que lo está celebrando MEJOR que igual muchos de nosotros .Sin duda desempeñó el trabajo de periodista con valentía ,sinceridad y sin miedos ante la verdad.Pierde BURGOS una persona muy valiosa.Mi cariño,y oración para toda tu familia,especialmente para tí, tu madre y Belén.Sor Eufemia
Además de todo lo "muy bien dicho en el artículo", yo destacaría la faceta de amigo de sus amigos, y de padre de familia. Yo, como simplemente un amigo de su hijo Alfonso, encontré en él un amigo que siempre apoyaba en las cosas que hacíamos y hacemos en Burgos y para Burgos, proponiendo siempre, por medio de su crítica positiva, el desarrollar más actividades y no caer en el desánimo. Se va una voz importante de nuestra ciudad. Hasta siempre.
Descanse en Paz. Mis condolencias a su familia y al equipo del Diario de Burgos