Merluza de pincho. Precio de hoy, 13 euros/kilo. Precio de Nochebuena 17 euros/kilo.
La Navidad ya está ahí, a la vuelta de la esquina. Se trata del periodo del año en el que las familias hacen un mayor dispendio para comer y cenar. Es la época en la que menos se mira la cartera a la hora de ir al mercado. No obstante, no todos los hogares pueden permitirse el mismo gasto en estas fechas. Y en los últimos años, especialmente el pasado y éste, los burgaleses están adelantando sus compras para pagar precios más bajos.
Muchos congeladores están repletos desde primeros de diciembre con productos para cocinar en la Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo. Y es que hay alimentos que de aquí a las fechas señaladas se encarecen en proporciones desorbitantes. Diario de Burgos ha tomado como referencia tres carnes y cinco pescados y mariscos que no faltan en las mesas de los burgaleses con el fin de observar la subida de precios que experimentan en estos días. En total, la cesta de la compra típica de productos frescos navideños se encarece una media de un 40%.
El cordero lechal pequeño -de no más de cinco kilos, cuesta en estos momentos en torno a los 18 euros el kilo y puede ponerse en los 22 euros el día de Nochebuena o el día antes (un 22% más), según Luis Miguel Rodrigo, presidente del Gremio de Carniceros de Burgos, Grecabur.
No es el único producto cárnico que sube en estas fechas. El cochinillo de cuatro kilos está ahora a 65 euros la unidad y puede encarecerse en unos 10 euros en los próximos días (un 15% más). El solomillo de ternera tampoco se queda atrás y de los 25 euros que puede costar actualmente alcanzará los 30 en los días señalados, lo que representa un incremento del 20%.
Rodrigo ha percibido que en los últimos años «sí hay más burgaleses que se decantan por comprar antes y congelar, con el fin de conseguir un precio más barato». En todo caso, el presidente de Grecabur explica que las carnicerías no suben el precio porque sí, lo hacen «porque hay más demanda y el género que procede de los mataderos no es infinito». Pone el ejemplo del solomillo. Un ternero tiene dos solomillos, «pero un matadero no puede matar más cabezas de la cuenta porque con el resto no sabe qué hacer, pues en Navidad el resto de piezas siguen vendiéndose como el resto del año, no hay más demanda».
Las navidades «no son unas fechas fabulosas para el negocio, como la gente pueda pensar». Los márgenes «se estrechan mucho, porque si quisieras ganar lo mismo que el resto del año deberías poner precios elevadísimos, pero no lo haces porque hay unos clientes a los que te debes».
En el caso de las pescaderías, las subidas «dependen mucho de las capturas», señala María Ángeles Portes, presidenta de la Asociación de Minoristas del Pescado de Burgos (Mipesbur), «por lo que la previsión de subidas hay que tomarla con cautela». En el besugo, «que durante el año ya es un pescado caro», pasará de los 39 euros el kilo que cuesta ahora a los 44 ó 45 que alcanzará en los días más próximos a Navidad (un 15% más).
El rape subirá más del doble al pasar de 12 a 25 euros el kilo. Y la merluza incrementará su precio de los 13 euros a los 16 ó 17, un 30% más.
En cuanto al marisco, depende de si es fresco o congelado. Por ejemplo, la mayor parte de las cigalas que se despachan en Burgos son congeladas y apenas variará su precio de los 21 euros el kilo actuales. La nécora, que se vende fresca subirá un 155%, al pasar de los 9 ó 10 euros actuales a los 23 euros. Según María Ángeles Porres, en el caso del marisco los burgaleses sí que optan por comprarlo con antelación y congelarlo, «porque las subidas son importantes».
Sin embargo, «con el pescado no sucede lo mismo». «Hace tres o cuatro años sí que venían clientes diciendo que lo iban a congelar pero ahora ya no, son unas fechas concretas en las que a los burgaleses les apetece lo fresco», indica. De hecho, «hay clientes que compran mucho en los días previos, parece que para congelar, pero no, acaban consumiéndolo y volviendo a por más», concluye.
Como le ocurre a Rodrigo, en estas fechas tampoco se puede subir el precio del pescado «a la clientela fija con lo cual el beneficio que sacas acaba siendo algo menor que durante el año».