Aunque Marciano Zurita (Palencia 1884-Madrid 1929) fue uno de los más destacados representantes del momento final del Modernismo español y en su época estuvo valorado por la crítica, hoy en día es uno de los poetas menos conocidos. Noventa años después de su muerte, los versos del autor del Himno a Burgos que hasta ahora permanecían en el olvido acaban de ser rescatados por el profesor de Literatura y experto en los escritores de la Generación del 98, Pedro Ignacio López García.
La antología lleva por título Estampas castellanas (Ediciones 98) y reúne 110 poemas que tienen como elemento común la referencia a Castilla, paisaje y paisanaje al que aludió con frecuencia en su poesía. Para escribir esta obra se han consultado por primera vez los cuatro poemarios de Zurita, unos libros difíciles de encontrar porque en algunos casos no se han vuelto a editar desde que se publicaran a principios del siglo XX.
Que el autor de El tiempo del silencio, La musa campesina, Pícaros y donosos y Castilla haya permanecido en el olvido se debe, a juicio de López García, a razones literarias e ideológicas: «Está justo en medio de la Generación del 98 y la del 27 y cuando murió la poesía que él hacía había empezado a quedarse anticuada. Y por otro lado, en la España que vivimos, no está de moda ni bien visto hacer referencia a Castilla y a la España del pasado, temas a los que solía aludir como, por otro lado, todos los modernistas».
Sin embargo, al margen del tradicionalismo estético y el conservadurismo ideológico Zurita «es un poeta variado, con diferentes registros y tonos, que posee un vocabulario muy amplio y preciso y que domina perfectamente la musicalidad del verso».
Además, para López García es uno de los mejores sonetistas de su tiempo y, aunque no trate temas profundos, «técnicamente es muy bueno». «No es un autor genial -añade-, pero creo que su conocimiento enriquece mucho el panorama literario de la época. Es una figura de la que no se puede prescindir».
En palabras del responsable de la antología, si hubiera que resumir la obra de Zurita lo definiría como "el poeta de Castilla": «Por el número de poemas y por el cariño que le pone es el primer poeta de Castilla. Antonio Machado le dedica a esta tierra maravillosos poemas, pero no llega ni de lejos al número de poesías que le dedica Zurita. Porque estamos hablando de 600 poemas, nada menos».