Cristian Varela (d.j. vallisoletano) y Pablo Guadalupe (percusionista argentino) ofrecieron una clase magistral.
El colegio no cierra por vacaciones en Electrosonic. El maestro Cristian Varela y sus alumnos tenían una cita ayer, a las 18.00 horas, en la zona ‘chill-out’ del festival. Una clase magistral, sólo apta para electroadictos, en la que se pudo ver a un Varela pinchando con dos, tres y cuatro platos a la vez, e interactuando con instrumentos de percusión del compañero bonaerense Pablo Guadalupe. El vallisoletano, que actuó en la madrugada del sábado, se ha tomado hoy el día libre para disfrutar de ‘Ladytron’, el directo de Carl Craig, o la actuación de Joseph Capriati & MarK Antonio. a quienes presenta como una pareja italiana menos conocida pero sin duda una de las apuestas del festival: «Ponen un techno minimal muy elegante y muy bailón», comenta.
Más de 250 periodistas acreditados, entre los que destacaban las revistas especializadas de la costa este estadounidense, Canadá o Radio Burdeos, dan cuenta de la envergadura de un proyecto que, sin duda, ha puesto su granito de arena a la candidatura de ‘Burgos 2016’: «Date cuenta que tenemos 30.000 asistentes, llevamos meses promocionando el festival en Europa y hablando de Burgos, los hospedajes y restaurantes están a tope, no hay habitaciones en toda la ciudad», aseguraba Jesús Conde, director del certamen, quien invita a los lectores a teclear ‘Burgos 2016’ en el barra de ‘google’: «De las once primeras entradas del navegador la mitad pertenecen a nuestro festival’, dicen los organizadores, para quienes ha sido harto trabajoso sacar a la gente de las playas para que vinieran a Burgos, en agosto, a escuchar techno.
Para atender a las casi 80 que sufrieron dolores de cabeza, acidez de estómago, cortes, rozaduras, esguinces, alergias, golpes de calor o intoxicaciones; un equipo de 30 voluntarios de Cruz Roja instalados en tres ambulancias básicas, una UVI y un puesto médico avanzado: «Este año estamos un poco saturados, a partir de las dos de la madrugada de ayer fue un continuo ir y venir de personas, el récord lo teníamos en 50 personas atendidas un ‘Parral’ pero ayer fueron 80 atenciones», comenta José Miguel Pleguezuelos, coordinador de Cruz Roja y voluntario.
Además, más de 50 personas de la organización llevan trabajando desde el pasado 3 de agosto para montar la infraestructura del evento, para ellos tampoco acaba mañana todo, aún les quedan unos diez días de desmontaje y limpieza del recinto, para que todo quede tal cual se encontró.
Electrosónicos. Llegados de todos los lugares, destacando los franceses, alemanes e italianos en Europa y los asturianos en el territorio nacional, esta quinta edición ha superado expectativas: «Nunca habíamos tenido polacos, rumanos, marroquíes o canadienses», afirma Conde.
Los más interesados han podido disfrutar de un montón de actividades paralelas programadas desde el pasado lunes: documentales de historia de la música electrónica, talleres de edición musical, interactividad y sensores, ponencias y mesas redondas: «Hay cuatro jóvenes fotógrafos que están realizando un trabajo personal sobre su visión de este tipo de arte», aclara Belén Cerezo, directora de actividades de ‘media’.
Y como nunca llueve a gusto de todos, tampoco se ha librado el festival de las quejas de los vecinos por los altos niveles de ruido que han tenido que soportar.