La formación no presencial a través de las nuevas tecnologías crece cada año a nivel global.
El consejero de Educación, Juan José Pérez Mateos, comunicó la semana pasada a la Comisión Académica del Consejo de Universidades (los rectores de las universidades de Castilla y León) que el Ejecutivo regional iba a comenzar de forma inminente la tramitación del anteproyecto de Ley que permitirá la creación de la Universidad Internacional de Castilla y León (Unicyl) que, tal y como ya avanzó este periódico, tendrá su sede en Burgos y pretende comenzar a impartir titulaciones en el curso 2010-2011.
Ese paso significa que todo el procedimiento previo ya ha sido superado (dicho de forma vulgar, la Junta ha visto, a través de la memoria y la documentación presentada por sus promotores, que el asunto es serio), y que ahora se abre la etapa de elaboración de informes por parte de los organismos que se deben pronunciar de forma vinculante antes de llevar a las Cortes la aprobación definitiva de la Ley que dará a luz a la Unicyl.
Ese proceso no es sencillo, ni ligero en los plazos. Tras elaborar el anteproyecto, deberán informar sobre él la Confederación General de Política Universitaria, la Dirección General de Servicios Jurídicos de la Consejería de Educación y la Dirección General de Presupuestos. Con esos informes se elaborará una memoria que será remitida al Consejo Consultivo de Castilla y León, primero, y a la Comisión de Secretarios. Después deberá ser aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta y, por último, deberá ser remitido a las Cortes para su debate y aprobación. Casi nada.
En el seno de Campus Educativo de Castilla y León (Cecyl), que es la empresa promotora de la Universidad, se respira la misma confianza que han mantenido desde el primer día en su proyecto y mantienen el «deseo de comenzar a funcionar con en el curso 2010-2011, con la prudencia que exige la tramitación previa», pero reconocen que la administración tiene sus tiempos. «Un ejemplo claro es que la Confederación General de Política Universitaria, que es uno de los organismos que debe de sumar su dictamen a la memoria, se reúne tres veces al año», advierte Víctor Cazurro, consejero delegado de Cecyl.
Ya en marcha
Mientras eso ocurre, toda la plataforma tecnológica que requerirá la puesta en marcha de la Universidad ya se encuentra en desarrollo y parcialmente operativa. Se trata de un reto importante dado que la Unicyl es y se debe a la aplicación de las nuevas tecnologías de la información. Como es sabido, impartirá sus titulaciones on line, presentándose como una alternativa a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y a la Oberta de Cataluña, que son las dos universidades españolas con más alumnos matriculados.
Ese desarrollo previo ha permitido a Cecyl comenzar a impartir cursos de formación no reglada para alumnos extranjeros (español) o para alumnos españoles como por ejemplo los Erasmus, que pueden ya matricularse en idiomas o formación general relacionada con los países en los que van a residir durante un curso docente.
Al mismo tiempo, se están desarrollando los planes de estudios que deberán ser convalidados por la Aneca, el organismo nacional que ‘oficializa’ las titulaciones, que nacerán adaptadas al Espacio Superior Europeo. «Lo que estamos haciendo es garantizar que al día siguiente de la aprobación de la Ley de creación de la Unicyl por parte de la Junta podremos solicitar a la Aneca la homologación de los títulos y dispondremos de toda la infraestructura necesaria para comenzar a trabajar», añade Cazurro.
Ante el avance del proyecto, la pregunta lógica es dónde se va a ubicar la sede central de la Universidad. Como avanzó este periódico, esa sede va a estar en Burgos y requerirá una inversión estimada de 12 millones de euros. «Antes de que termine el año abriremos una sede de transición, porque construir la definitiva sin haberse aprobado la Ley de creación nos parece una temeridad: con los recursos no se juega», añade el consejero delegado de la firma.
En ese sentido, Unicyl cuenta con el apoyo indubitable del Ayuntamiento de Burgos, que aprobó y aplaudió, por unanimidad de los grupos, la iniciativa. «Lo cierto es que hasta ahora todo lo que hemos recibido ha sido apoyo. Y es lógico porque nuestro proyecto es único en la región, tiene una vertiente cultural que fija capital humano (más de 100 puestos de trabajo cualificados), genera riqueza en la ciudad, la conecta con el resto del mundo de forma directa y no representa competencia alguna para las universidades públicas», valora Cazurro.
La novena
Por el momento, Unicyl ya ha firmado convenios con universidades americanas, portuguesas e italianas, un hecho que subraya su vocación internacional. La aplicación de la docencia on line implica que desde Burgos se podrá ofrecer formación universitaria, reglada y no reglada, a alumnos de todo el mundo con un coste cero para las arcas públicas, dado que se trata de un proyecto privado. La globalización de facto de todos los mercados conocidos, también el docente, y el incremento exponencial de las matriculaciones en las universidades on line que ya existen son los argumentos que refuerzan la apuesta de Campus Educativo de Castilla y León, entre cuyos accionistas se encuentran dos empresas burgalesas (Lexeco y Grupo Saiz), un grupo portugués especializado en formación universitaria y un amplio grupo de profesionales de la educación de toda Castilla y León.
Con el inicio de la tramitación del proyecto de Ley, la Unicyl se confirma como la novena universidad de la región. Se suma a las públicas de Salamanca, León, Valladolid y Burgos y a las privadas de Segovia (SEK), Salamanca (Pontificia), Valladolid (Miguel de Cervantes) y León (Universidad de Washington).