Han llegado San Pedro y San Pablo, nuestras fiestas mayores, acontecimientos (me niego rotundamente a llamarlas "eventos", horroroso galicismo puesto de moda por modernos plumíferos que, no deben de saber, que esa palabra indica eventualidad, suceso eventual o casual, cuando estamos hablando, por ejemplo en este caso, de festejos que parten de "ferias" de concesiones reales medievales y, concretamente éstas, por traslado de las que siempre fueron en la Cruz de Setiembre, desde 1873. Pido solemnemente desde estas líneas a mi querido director de DB que busque, al menos semanalmente, una página para purificar el idioma y que actúe para que en esta sagrada cuna del castellano, hablemos y escribamos lo más correctamente posible nuestra sin par lengua)… decíamos, acontecimientos populares tradicionales que, acercándose estas fechas, esperamos con alegría y esperanza, cada cual en su parcela, para satisfacción de los sentidos y del duende festivo que, aunque no lo creamos, todos llevamos dentro.
Indudablemente mi parcela festiva (lo mismo que de evento, digo de lúdico) son los toros, aunque no haga ascos a otros muchos espectáculos programados para estas fechas, además de ser, desde la noche de los tiempos, el más idiosincrásico, mayoritario y sin par, de nuestros aconteceres festivos.
Curiosamente la feria taurina empezó, al menos la cultural, hace días con el enjundioso pregón del alcalde, para continuar con la magnífica muestra de grabados que, desde Goya a Bacon, entre otros, exhibe la Peña Taurina en el monasterio de San Agustín, la primorosa presentación en el Principal de "Los Toros a Escena", o las prestigiosas conferencias preparadas por la misma Peña durante la pasada semana. Igualmente el Instituto Castellano y Leonés, de la Lengua de la mano de su director, Gonzalo Santonja, gran aficionado, ha preparado una muestra muy original de pintura en el Palacio de a Isla, titulada "Poesía e Imagen de la Fiesta", de José María Fernández Nieto y Félix de la Vega, que se la recomiendo a todos. Todo un sabroso aperitivo que esperamos acompañen los platos fuertes de los carteles de feria.
Aunque hayamos empezado con borrascas y huracanes entre peñas y empresa, espero que los vientos hayan amainado y, he de decir alto y claro a los empresarios, que ésta es tierra de hombres serios y cabales y que no es lugar que se preste a chalaneos, enjuagues y medias palabras, porque ya llueve sobre mojado; y, a las peñas, que vean que éstos serán los abonos de feria más baratos de España y que deben de responder con la misma seriedad para repartir los abonos entre sus socios, con la que exigen para cumplir los acuerdos.
Dicho esto, pocas pegas sobre papel podemos poner al serial que nos espera estos días. Ganaderías, además de la de "casa", esperamos con mucha expectación la santacolomeña de los herederos de "Celestino Cuadri". Indudablemente que no van a saltar a la arena los toros de Madrid, ni falta que hace, pero sí pedimos: casta, fuerza, bravura y emoción, cualidades que siempre adornaron la tricolor divisa de esta casa. Tres gladiadores se van a enfrentar a ellos: el dieciochesco Padilla, curtido ya en mil lides ante estas ganaderías mal llamadas duras, el colombiano Luis Bolívar, que ha dado un magnífico espectáculo tanto en Sevilla como en Las Ventas, y el sevillano Salvador Cortés, un torero de corte artístico y serio que tanto agrada al buen aficionado.
No corren buenos vientos por la otrora todopoderosa familia Domecq en los toros. Tanto echar agua al vino, el aroma, el sabor y el grado se han perdido Lo peor es que la mayor parte del encaste ganadero de bravo actualmente en el mundo, desciende de ella. Ya veremos dijo un ciego… Una bonita terna les espera el día grande de la feria, sólo pedimos que "Morenito" tenga tanta suerte como le deseamos todos sus paisanos y, ante esos dos monstruos del toreo, Ponce y Perera, dé la talla y venda caro el arte que indudablemente atesora. Él sabe que se lo deseamos de todo corazón.
Brindis, felicitaciones, besos, regalos, abrazos, seguro que multitud de trofeos y una continua fiesta en los tendidos, a poco que colaboren los "barrales", vaticinamos para el martes treinta. La mayoría de los que pagan, aunque lejos de la muchas veces encorsetada visión del aficionado (que cabemos en un autobús…), les van y disfrutan como locos con estos toreros que, qué duda cabe, dan mucho juego, espectáculo, alegría y desenfado en el ruedo.
Dicen que el día 1º de julio es el grande de los carteles. Tres figuras, tres en el redondel, uno dos y tres… La ganadería titular, hasta ahora, ni en Burgos, ni últimamente en otras plazas, ha justificado su presencia en la feria. Los maestros, que son los que las exigen, sabrán, pero luego que no miren a los tendidos con resignación y paciencia pidiendo comprensión si las cosas no pintan oros como todos esperamos.
Los "toros del frío y de casa", con una terna mediática. Magnífico y atractivo cartel para aficionados, mozas, mozos, forasteros, turistas y toda la jerga taurina al uso, más conocidos por los del "clavel". No cabe duda que el cemento no lucirá en la plaza y sólo espero, que los "Bañuelos" destaquen como es ya costumbre y den brillantez y plenitud a la tarde.
Salvador Martín Losada, "Los Recitales", es un gran ganadero al uso de principios del pasado siglo, un romántico. El pasado año, en conjunto, nos dio la corrida de la feria. En Madrid, si las cosas rodaran por lo legal, reconocerían que ha sido una de las mejores corridas del ciclo isidril. Que repita. Es gente de ley, sobre todo, un gran aficionado, además, auxiliado por otro gran profesional que es Guillermo Ruiz, "El Ecijano".
Gloria bendita al dúo y al coro. Se las van a entender con tres matadores del corte de los banderilleros, pero con muchas corridas, muy duras, a sus espaldas. "El Fundi", un veterano profesional al que esperamos ya restablecido de su desgraciado accidente. José Ignacio Ramos juega en casa y seguro que va a poner, como siempre, toda la carne en el asador; se puede pagar sólo por verle matar.
Lo peor que le podemos desear es que salga a hombros con sus compañeros. Ferrera es un prodigio de las banderillas. Habrá mucha competencia con los rehiletes y con el percal. No se lo pierdan. Cuando la competencia sale y están necesitados de triunfos, seguro que no saldremos decepcionados.
Cierran la feria "los caballitos". De una lidia menor, Hermoso de Mendoza y "Cagancho" los han llevado a los altares. A partir de ese dúo, las corridas del rejoneo han escalado cotas inimaginables hace unos cuantos años en todas las plazas del mundo.
Sólo queda la merienda. Que sea sabrosa rica y variada y, como manda la tradición, que no falte ningún día la cecina. Que el vino de la Ribera corra generoso y alegre los cuerpos y el gaznate, porque los bolsillos…
Muy felices fiestas.