La artista gallega Pamen Pereira ha puesto a volar los objetos de una casa y de una vida en el nivel -1 del CAB. Ni las leyes de la gravedad ni las del tiempo van con ella. Todo pende de un hilo como si la vida se hubiera detenido en ese instante: una cama, una mesa, un jersey al que se quieren llevar los pájaros, una alfombra, un juego de té, un escritorio, unas plantas... Los objetos de una existencia están suspendidos en el aire, como si la vida y la muerte no fuera con ellos. O precisamente para que nos demos cuenta de lo efímero de cada momento.
La muestra This is a love history dota de vida a unos objetos que levitan en el aire. Esta «sorprendente y espectacular» exposición, como la define el director del CAB, Emilio Navarro, centra su atención en el proceso artístico, en la metáfora que utiliza Pamen Pereira para hablar del cielo y la tierra, del tiempo, de lo que nos une a lo material y de "pender de un hilo".
La exposición de la gallega es una de las seis nuevas propuestas que ayer se inauguraron en el Centro de Arte de Caja de Burgos y que estarán abiertas hasta finales de septiembre. Todas sucumben a la creación contemporánea de aquellos que se mueven con lenguajes tan diversos como la animación, la instalación, la performance o la pintura.
En el nivel -2, por ejemplo, el colectivo Animatu expone una Gymkana móvil, un juego que puede descargarse en el teléfono y con el que se recorre el museo. Además muestran su actividad artística relacionada con el desarrollo de contenidos para teléfonos móviles, principalmente videojuegos y animaciones. Completa su propuesta el taller didáctico que impartirán los dos últimos fines de semana de junio sobre cómo editar y crear contenidos a través de los aparatos de telefonía.
Y en nivel 1 del CAB se presenta por primera vez en España la peculiar obra de la artista sudafricana Bridget Baker. Lo que propone es una performance, sin principio ni final cerrado, en el que desarrolla una historia a través de fotografías que no terminan de completar el guión. En todas ellas la protagonista es la mujer, la de los años 50 en contraposición con la actual. El personaje anónimo, una auténtico heroína, repite en todas las instantáneas una imagen de marca: Sólo tú puedes.