El escritor canario ofreció una conferencia en la Casa del Cordón.
Ha sido profesor de submarinismo, alumno de Cousteau, corresponsal de guerra, director de cine, viajero y, por supuesto, escritor, profesión que sigue ejerciendo. No en vano hace menos de un mes publicó Saud el leopardo, que ya va por la tercera edición. Su vida, llena de aventuras, encuentros y desencuentros, aciertos y equivocaciones, fue ayer protagonista de la conferencia que impartió en la Casa del Cordón, invitado por Caja de Burgos. Bajo el título Vivir una novela -en alusión al comentario que le hizo en cierta ocasión a un primo suyo-, el escritor canario pudo hablar de lo divino y lo humano ante los espectadores que acudieron a la charla.
¿Cuántas novelas ha vivido?
Muchas, muchas. Si tuviera que contarlas todas me pasaría años hablando de mi vida. Es lo que tiene tener 72 años...
Si escribiese su biografía, ¿qué género prevalecería?
El género del absurdo. Mi editor quiere que lo escriba, pero no sé cómo hacerlo. He pensado que como la televisión canaria me va a dedicar catorce programas en los que charlo con tres periodistas, quizá me valga de lo que ahí se cuente. Bueno, de todas formas, quizá más que una vida absurda vamos a decir que ha sido sorprendente y atípica.
Le he oído decir que ha hecho muchas cosas en la vida, pero que a menudo se equivocada de momento...
...Sí, claro. La vida está hecha de enormes equivocaciones y yo soy de las personas que más se ha equivocado en el mundo. Quizá porque no a todos les dan tantas oportunidades para hacerlo... -ríe-. No sé, yo si sumo y soy sincero, tengo más equivocaciones que aciertos. Lo que pasa es que a menudo los errores los asumimos, te lo callas y no hablas de ellos. Pero, bueno, esos errores me han llevado por unos caminos que igual no hubiera cogido.
Sus libros se pueden leer gratis en internet. ¿No se le echan encima los de las editoriales?
A mi editorial no le queda más remedio que aceptarlo porque yo con mis textos puedo hacer lo que quiera. En internet me pueden leer los ciegos con este programa que pone voz al texto, gente que igual no tiene dinero para comprar un libro, personas de cualquier parte del mundo... ¿Por qué les voy a decir que no?, ¿qué mi importa que lean gratis Tuareg después de haber vendido cinco millones de ejemplares? Pero te diré más. Desde que he colgado mis libros en internet se han multiplicado las ventas.
¿Es cierto que Al Gore quiso reclutarle?
Sí, sí. Fue en Sevilla. Empezó a decir que España lo que necesitaba eran molinos de viento. Yo le dije que era un negocio sucio, que en España no nos aportaba nada, que aquí no era rentable y costaba millones en subvenciones. Si lo suyo es una verdad incómoda, lo cierto es que no le gustó la mía. Luego me enteré de que había comprado el 10% de Abengoa, la principal empresa de aerogeneradores de España. Está claro que este tipo con todo lo del cambio climático está haciendo negocio.
En uno de sus últimos libros, Coltán, hablaba del mineral con el que se fabrican los ordenadores, teléfonos, etc. y que enmascaraba los conflictos del Congo ¿La denuncia ha servido para algo?
Hace año y medio nadie sabía qué era el coltán y ahora todo el mundo habla de ello. Está bien saber que dependemos de ese mineral y lo que supone, pero en cuanto a dar soluciones... yo no las tengo.
¿Está seguro?
Bueno, lo que tengo es una receta para acabar con la crisis... La soluciónes cambiar el color del dinero. Acabaríamos con el dinero negro, como pasó cuando el euro y la consiguiente explosión de gasto. Yo propongo cambiar el color de los billetes cada cierto tiempo...