Foto de archivo de una clase que responde a un modelo tradicional.
Este sábado, la Asociación Castellano-Leonesa de Psicología y Pedagogía celebrará en Burgos una jornada en la que, además, de dar cuenta de las actividades llevadas a cabo, tendrá lugar la adhesión de este colectivo al manifiesto pedagógica ‘No es verdad’, elaborado por la Red Ires (Investigación y Renovación Escolar). Este programa se completará con una charla del filósofo y escritor José Antonio Marina, que abordará el tema ‘Debate educativo sobre la autoridad’, por considerarlo de especial relevancia ante las distintas interpretaciones que se hace de este asunto por parte de los padres, profesores y de la sociedad en general, según explica José Luis Casillas, presidente de la ACLPP.
En cuanto a la adhesión al manifiesto ‘No es verdad’, Casillas explica que se quiere ‘tomar distancias’ con respeto a otro manifiesto anterior elaborado hace un par de años y en el que se cuestionaba el trabajo de psicólogos y pedagogos, que ha provocado múltiples reacciones en semanarios contra la pedagogía, y que el colectivo castellano y leonés entiende que no son «correcta». En este sentido, la ACLPP quiere responder a algunos aspectos muy concretos que a su juicio «no son verdad»: que la escuela en España no es distinta del modelo tradicional; que se hayan bajado los niveles educativos; que los alumnos actuales sean peores que los de antes (solo son diferentes y tienen otras necesidades, matiza Casillas) o que haya en estos momentos un exceso de pedagogía en las escuelas.
PROPUESTAS. Contestando al manifiesto antipedagógico, el presidente regional explica que «precisamente, todavía no se ha apostado por esa introducción de la pedagogía y la psicología en las escuelas». Y en este sentido, la asociación castellano-leonesa considera que hay que apostar por un cambio de escuela que no tiene por qué alejarse del modelo tradicional, pero que sí debe dar prioridad a aspectos como que la escuela se centre en los alumnos; que los contenidos sean más prácticos y estén más integrados; que haya metodologías más activas y participativas; que hay más recursos didácticos y una organización distintas; que se parta de una evaluación formativa y participativa de toda la comunidad educativa; que los docentes tengan más formación pedagógica y estén más motivados; que haya mejores ratios profesor/alumno (con profesores ayudantes); que sea una escuela con más autonomía y que sea una escuela pública y laica.