Diario de Burgos Digital

Diario de Burgos Digital
Jueves, 11 de Marzo de 2010
| Imprimir | Enviar por email |
Tamaño de letra » Aumentar / Reducir
Compartir »   |     |     |     |  

Vivir

07/02/2009

Félix Martínez / Director del Hogar de Socialización ‘El Parral’

«Cuando los chicos ingresan no han tenido límites, normas ni control en su vida»

Solo tiene 28 años pero desde hace dos dirige el Hogar de Socialización ‘El Parral’, un recurso de la Junta de Castilla y León para menores conflictivos que gestiona la Asociación de Educadores de Castilla y León (Asecal).

Félix Martínez.

Ángel Ayala
Angélica González / Burgos

La publicación el pasado lunes de un duro informe del Defensor del Pueblo sobre centros de menores ha puesto en la picota a estos recursos sociales, sobre todo con respecto al trato dado a los adolescentes. Uno de los analizados era el Hogar de Socialización ‘El Parral’, visitado en enero de 2008 por dos técnicas de la institución, y del que se señalaron defectos de infraestructura que fueron subsanados meses más tarde. El psicólogo Félix Martínez es su director.
En el informe se habla de centros de reforma y de socialización. ¿Qué les diferencia?
Los de reforma son aquellos a los que los menores acuden con medidas judiciales, es decir, que han cometido algún delito y es el juez quien decide su ingreso. Nosotros tenemos algún caso así pero son chicos que ya estaban aquí cuando se ha producido el problema y se ha decidido que cumplan con nosotros ese periodo, que suele ser de unas semanas o meses. Un hogar de socialización acoge a menores con problemas de comportamiento y de adaptación social y se intenta darles recursos para el control de impulsos y de la frustración y para tratar la autoestima, que es lo que más les suele fallar.
¿Son menores que proceden de familias desestructuradas?
Generalmente, sí, aunque no necesariamente. Puede ser que las familias cuenten con recursos económicos para que los menores estén bien pero que falle su sistema educativo.
Póngame algún ejemplo. ¿Qué problemas de comportamiento tendría un menor susceptible de ingresar en El Parral?
En el caso de que vengan de otros centros, algunos tienen problemas de fugas reiteradas y aquí hay recursos para controlar esto. Hay otros menores con problemas de agresividad, de frustración, de control de impulsos y que son muy difíciles de integrar en un sistema social ‘normal’. Aquí se les dota de recursos para que vayan trabajando y se vayan integrando.
¿Cuáles son esos recursos?
Todos los días hacemos talleres con ellos, dinámicas de grupos. Dependiendo de cada uno se trabaja la autoestima, que la suelen tener muy dañada -hay algún caso de malos tratos- y utilizan la agresividad como un mecanismo de defensa para no dañarse más. También les apoyamos para que controlen y manejen la frustración y los impulsos. Cuando ingresan, normalmente no han tenido límites en su vida, ningún tipo de normas ni control por parte de la familia y se trata de dejar muy claros esos límites y trabajar a partir de ahí.
¿Vuelven después a casa?
Depende de cada menor. Cada uno tiene un técnico de referencia, del Servicio de Protección a la Infancia de la Junta, y en función de su evolución se procura que vuelvan con sus familias.
¿Se consigue?
En algunos casos sí. Es un trabajo muy lento -como siempre que se trabaja con personas y hay que cambiar patrones de comportamiento- porque estos chicos tienen hábitos muy arraigados. Pero se consiguen cosas.
El Defensor del Pueblo reflejaba que los chicos no tenían demasiado contacto con su técnico de referencia.
No sé cómo estábamos en aquel momento, quizás había algún caso que no tenía tanto contacto pero, vamos, se tiende a que tengan el mayor posible y los planes que se hacen para ellos se realizan con la opinión de estos técnicos y del equipo de educadores y no hay mayor problema. A veces puede ser difícil el contacto con gerencias de fuera pero es por el hecho de que hay técnicos que viajan, que tienen muchos casos, digamos que en determinados momentos falta esa disponibilidad.
¿Cómo son los castigos?
Tienen que ver con las propinas, las peticiones que hacen de comprar ropa... Se trabaja también con el hecho de que estén en su habitación; se quitaría alguna parte del tiempo libre que tienen o actividades con el resto del grupo para estar con ellos individualmente.
¿Han tenido que contener físicamente a algún menor?
Ese es un tema escabroso porque cuando entras a este mundo no te imaginas hasta donde puede llegar este tipo de chicos. Se ha llegado a la contención física cuando la situación se ha desbordado y hay, por ejemplo, destrozo de material. Pero de forma muy puntual.
¿Lo hacen los educadores?
En principio están capacitados para hacerlo. En caso de que se vea que, por las circunstancias del centro y del resto de menores, no se puede llevar a cabo, se llama a la Policía e incluso se puede recurrir a servicios de ambulancia para el tratamiento médico en ese momento de ansiedad, porque realmente son crisis de ansiedad. Pero esto ocurre muy pocas veces.
¿Ustedes los medican?
No. Si no tienen una pauta escrita por el psiquiatra, no.
¿Cuánto tiempo pasan aquí?
Entre seis meses y un año. Lo máximo que pueden estar es un año aunque hay chicos que no se adaptan y tienen que cambiar de recursos. Pero ahora la tónica es buena y los chicos que están llevan tiempo; uno de ellos lleva una año y otra chica está a punto de cumplirlo. Estamos tratando de que aumenten ese tiempo porque para ellos es importante tener una estabilidad. Aquí intentamos darles un trato familiar para que puedan desarrollar otro tipo de potencialidades.
¿Están escolarizados?
Sí. Y nunca hemos tenido ningún problema con los colegios aunque sabemos que para ellos es complicado el trabajo con estos menores.
¿Cómo es su rendimiento?
Cuando están bien en el centro se notan mejoras escolares pero la tónica general es que cuando llegan hayan tenido también problemas en la escuela. Si mantienen la estabilidad emocional mejora su rendimiento y el trato con los compañeros.
¿Hay compromiso activo por parte del profesorado?
Hay de todo, pero en general el compromiso es firme. Saben que son chicos problemáticos y les dedican más trabajo. Les agradecemos su implicación.
Hay una especie de creencia general de que cada vez los adolescentes son más complicados. ¿Tiene esa percepción?
Vemos un fenómeno nuevo y es que llegan chicos con problemas de comportamiento que pertenecen a clases medias-altas. Quizás este vinculado a las carencias sociales existentes como la pérdida de valores o el fallo de la educación. Por otro lado, el perfil de los chicos es ahora quizás más tendente a la agresividad que hace unos años.
¿Se trabaja de forma diferente con los que provienen de entornos desestructurados y con los, digamos, ‘niños de papá’?
Es que se trabaja de forma diferente con cada uno. Hay un plan de actividades personalizado pero los patrones de actuación con los de las clases altas no varían mucho...
¿Hay más implicación de las familias?
No necesariamente. Se ve más atención que en otros entornos aunque quizás sea más material que otra cosa.
Parece que las chicas se están equiparando a los chicos en cuando a agresividad...
Sí. Históricamente ha habido siempre menos chicas en los centros de menores pero ahora, por ejemplo, nosotros tenemos cuatro chicas y un chico. Ya no hay ninguna distinción.
¿Le ha sorprendido las situaciones que relata el Defensor del Pueblo en otros centros?
La labor con los menores es muy compleja y parece que hay que mejorar muchas cosas. Pero está bien todo lo que sea trabajar para cambiar las cosas.
Hay educadores que han denunciado que cuentan con pocos medios y que el suyo es un trabajo muy estresante en el que muchas veces ‘no se puede’ con un adolescente y no hay recursos que les ayuden...
El ámbito de los menores quema mucho. Más tarde o más temprano aparece un desgaste porque es un trabajo en el que no hay una recompensa a corto plazo. Los resultados no se ven más que al cabo de mucho tiempo.    

Grupo Promecal
Publicidad - El Equipo - Aviso Legal
Diario de Burgos S.A. - Avda. Castilla y León, 62 Burgos 09006 - Teléfono: 947 26 83 75 - Fax: 947 27 72 19

Diario de Burgos. Fundado el Primero de Abril de 1891. Publicación digital controlada por OJD
© Copyright Diario de Burgos. All Rights Reserved. Prohibida toda reproducción a los efectos del Articulo 32, 1, párrafo segundo, LPI

Se recomienda una resolución de pantalla de 1024x768 en versiones actualizadas de los navegadores más habituales para la correcta carga de la web.
Diario de Burgos digital se basa en el Sistema de Gestión de Contenido Perséfone (SGC/CMS) desarrollado por Ceres Comunicación Gráfica
© Copyright Diario de Burgos. All Rights Reserved. Prohibida toda reproducción a los efectos del Articulo 32, 1, párrafo segundo, LPI.